Las preguntas sobre las camas de terapia intensiva que el gobierno de Jujuy no responde
- El gobierno de Jujuy omite indicadores básicos en sus reportes sanitarios.
- Uno de ellos, la disponibilidad de camas en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI)
- La situación en la provincia es delicada: el número de fallecidos creció.
“Vamos a hablar con la verdad”, repitió con insistencia a lo largo de sus intervenciones en el Comité Operativo de Emergencia el gobernador Gerardo Morales. Sin embargo, la forma en la que su gobierno presenta la información muestra omisión y en algunos casos manipulación de datos e indicadores que otros distritos comunican sistemáticamente, sin interpretaciones de los funcionarios.
La cantidad de testeos es un ejemplo de ello. Durante 151 informes con formato televisivo de una hora de duración, el gobierno omitió sistemáticamente informar la cantidad de test PCR que llevaba realizados. Sólo lo hizo a partir de insistentes consultas del periodismo, comunicando que fueron 21.039 los testeos PCR efectuados desde el mes de marzo.
Según especialistas, como el epidemiólogo, Carlos Remondegui, el número es bajo. La estrategia de testear, detectar y aislar fue enunciada por el gobierno pero en la práctica deja dudas.
El fortalecimiento del sistema de salud es el otro gran cuestionamiento que recoge la gestión Morales.
Como se comunicó desde un primer momento, el aislamiento estricto que se ordenó inicialmente tenía como principal objetivo evitar la circulación del virus mientras se ampliaba la cantidad de camas en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI). Jujuy no tuvo circulación comunitaria durante tres meses, sin embargo, cuando se desató el brote el sistema de salud colapsó rápidamente.
El gobierno de la provincia no ha podido aún brindar una explicación acabada de por qué eso sucedió.
Pese a que la cantidad de personas que perdieron la vida aumentó y el promedio en la última semana se ubicó en 8 decesos diarios, el aparato de comunicación del gobierno se esfuerza por difundir la cifra de personas recuperadas.
Aunque se trata de un indicador importante, el problema central pasa por la letalidad del virus, que en Jujuy tiene una tasa más alta que en el país y en la región. El gobierno no explica ese dato, con lo cual es difícil saber si se trabaja adecuadamente para corregirlo.
Mientras se intenta controlar el brote y en la antesala de un nuevo informe del Comité Operativo de Emergencia, surgen 10 preguntas que facilitarían la comprensión de la situación actual:
- ¿Por qué no se informa cuántas camas de terapia intensiva están disponibles?
- ¿Siguen ocupadas en un 93%?
- ¿Cuántas personas están internadas en terapia intensiva actualmente?
- ¿Es cierto que la provincia carece de sistemas para saber en tiempo real cuándo una cama se ocupa?
- ¿Hay camas de terapia intensiva en el hospital Paterson de San Pedro? ¿Y en el Oscar Orías de Libertador?
- ¿Por qué no se aumentó la cantidad de testeos el 16 de junio, cuando ya se sabía del brote?
- ¿En qué barrios están realizando los testeos?
- ¿Es cierto que hay zonas descubiertas?
- ¿Cuántas personas fallecieron en sus casas?
- ¿A qué se debió ese desenlace?
La forma en la que eligió comunicar el gobierno desde el inicio de la pandemia presenta una paradoja: Morales aparecía diariamente hablándole a la población cuando no había circulación comunitaria del virus, pero cuando el brote se produjo los informes se discontinuaron y sólo se emitían los martes, jueves y domingos.
Aunque con restricciones, al principio se permitían preguntas de periodistas, a través de un funcionario que las filtraba y se las transmitía al gobernador. A partir del brote, la posibilidad de realizar preguntas se dejó de lado.