Las falacias de Fellner sobre la producción en Jujuy
Involucrado de lleno en su campaña para ser reelecto por cuatro años más, el Gobernador de la provincia, Eduardo Fellner, aborda temas en los que presenta logros de difícil comprobación.
El desarrollo de la actividad privada en Jujuy es, sin dudas, su gran materia pendiente. Sin embargo, el Gobernador intenta desde lo discursivo, llenar ese evidente vacío. En su última recorrida por San Pedro, Fellner dijo que “es necesario avanzar en la diversificación productiva, enfocando gestiones en la instalación y desarrollo de criaderos de cerdos, de apicultura, de modelos de agricultura familiar y de los productos que se vinculan con la horticultura y la producción de huevos y sus derivados”.
Sin embargo, los dirigentes del Ingenio La Esperanza, hace sólo algunos meses, aseguraron que más allá del discurso fellnerista, las inversiones y el desarrollo de la producción, son penosas.
Pero La Esperanza no es el único caso que expone el fracaso de Fellner en materia de producción. El desastre que se hace con la administración de la Finca Chalicán expone de manera brutal cómo el Gobierno pretende mostrar éxito en la aplicación de políticas productivas, pero en realidad no es capaz de administrar una finca.
En tanto, en el departamento Santa Bárbara, la localidad de El Piquete alberga las ruinas de Citrinor, una fábrica que supo ser el alma productiva de la zona. Sin embargo, el predio permaneció abandonado durante toda la década ganada y sigue de la misma forma sin que nadie del Gobierno considerara siquiera su reactivación o reconversión para darle trabajo la gente.
Una vez más, el Gobierno intenta enmendar con el discurso su fracaso en materia de producción. El gran problema para el Gobernador es la realidad, que lo desmiente sistemáticamente.