La Tupac Amaru denuncia una “persecución política” a la organización
Lo afirmaron referentes de la organización social en conferencia de prensa, donde dieron detalles de un allanamiento que realizó la Policía en los “Galpones Recuperados” aparentemente sin orden judicial. Acusan también golpes a varios integrantes por parte de la policía.
Esta tarde en conferencia de prensa en la Tupac Amaru el abogado y diputado provincial Ariel Ruarte, junto al legislador Juan Manuel Esquivel, al concejal Federico Noro y el abogado Fernando Barea denunciaron que esta madrugada policías sin identificación, en vehículos sin chapa, ingresaron al Galpón de la Tupac Amaru para realizar un allanamiento sin orden judicial. Recién hoy a la mañana dejaron un acta en la que señalaban que no se llevaban nada, pero destrozaron bolsas de juguetes y de alimentos que estaban en el lugar. Además uno de los detenidos en Perico denunció que el jefe del operativo los golpeó primero a patadas y luego con un rifle en la espalda a él y a otros dos compañeros.
“Queremos informar y formalmente denunciar el accionar de la Policía en un evento que se informó por los medios, diciendo que había un allanamiento en uno de los locales que posee la organización Tupac Amaru, concretamente en la avenida Urquiza, casi en el extremo del puente, que es conocido como los ‘Galpones Recuperados’”.
“Eso se produjo anoche a última hora y particularmente queremos que los abogados de la organización puedan dar cuenta de lo que sucedió exactamente con este allanamiento, en lo que consideramos un episodio más de la persecución política que se ha lanzado contra la organización Tupac Amaru”, expresaron.
El allanamiento, según se pudo saber recién esta mañana, había comenzado alrededor de las 21.30 horas. El abogado Ariel Ruarte tomó conocimiento recién en la madrugada y se dirigió inmediatamente al lugar.
En la madrugada de hoy, al presentarse al Galpón Recuperado Ruarte se encontró con una fuerte custodia de infantería que le impidió el ingreso. Dentro del galpón se encontraba un importante grupo de personas de civil. En ningún caso portaban identificación y ante el requerimiento de que la mostraran se negaron a hacerlo. No tenían tampoco en su poder la supuesta orden de allanamiento. Ante esta situación Ruarte se presentó en la Policía Federal que regresó junto con el denunciante al galpón y entonces algunos de los policías presentes en el operativo aceptaron identificarse.
Euarte manifestó que “a la 1.30 de la mañana llegamos junto con Raúl (Noro), entramos había gente vestida con uniforme azul, nos acercamos y les pedimos que se identifiquen porque estaban ocupando un lugar que pertenece a la organización, estas personas se empezaron a correr, a darse la vuelta, a taparse la cara, tenían la apariencia del uniforme de Infantería. Lo que hacemos los abogados en ese caso es pedirles que se identifiquen y que muestren la orden de allanamiento, a lo cual se negaron, había uno solo que tenía su nombre en la remera”.
“Después de unos cinco minutos, apareció un hombre que decía estar a cargo del operativo, de nombre Gaspar, pero no se identificó ni me mostró la orden de allanamiento. Luego salimos de allí y fuimos a buscar a la Policía Federal que se hizo presente en el lugar y a través de ellos conseguimos que esta gente muestre sus identificaciones, aunque no conseguimos que nos muestren la orden de allanamiento. Sin embargo, pudimos constatar que eran policías y que no se trataba de particulares usurpando el lugar”, sostuvo.
Por otra parte, Hugo Balderrama, detenido ayer en Perico relató en la conferencia que al momento de ser detenidos, él y otros dos compañeros fueron golpeados. "Primero me pegaron una fuerte patada en el estómago que me hizo caer al suelo. Ahí me pegaron muy fuerte con un rifle en la espalda y cuando me caían lágrimas el jefe del operativo que era el que nos pegaba me decía: ahora te vas a poner a llorar maricón. ¿Quién te va a venir a salvar ahora? Vagos, porque no van a trabajar al tabaco?"
El diputado Juan Manuel Esquivel también denunció que otro de los detenidos, Luis Ortega, fue “llevado a pasear”, como se dice en la jerga. Lo llevaron en el móvil a dar una vuelta. Eso técnicamente es un secuestro. En el vehículo Ortega fue duramente golpeado", denunció. Por otra parte denunciaron que una menor, también detenida, fue alojada hasta la noche en una celda común y compartiendo el espacio con otros detenidos de sexo masculino, violando la legislación constitucional que protege sus derechos", expresó Ruarte.

