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“La sociedad no generó la marginalidad ni la indignidad, fue el Estado”

La flamante Ministra de Desarrollo Humano de la provincia, Ada Galfré, aseguró que fue el propio Estado el que generó las condiciones para que la inseguridad crezca en Jujuy. Desde su cartera deberá trabajar para revertir esta situación delicada.

La inseguridad y la marginalidad en la provincia de Jujuy han crecido de un modo exponencial en los últimos 12 años debido a políticas sociales que fomentaron el clientelismo político y que fueron en detrimento de la cultura del trabajo y del esfuerzo.

Todo esto ha generado además que crezcan los niveles de delincuencia y marginalidad en la sociedad, como consecuencia del facilismo que pregonaba el Gobierno anterior.

Por ello, la inseguridad es uno de los temas más sensibles que deberá abordar el Gobierno de Gerardo Morales en los próximos años para tratar de revertir esta situación penosa que atraviesa la provincia en la actualidad.

En este sentido, la Ministra de Desarrollo Humano, Ada Galfré, señaló a Radio 2 que “en realidad, es una cuestión integral de abordaje, cuando se habla de policías en la calle también tiene que ser a los efectos preventivos, no necesariamente para actuar o reprimir, sino para cuidar la seguridad de los vecinos, independientemente de si son jóvenes o grandes. La presencia, como teníamos antes, del guardia en la esquina y demás”.

“Con respecto a lo que a mí me atañe, nosotros tenemos programas en el marco de la protección integral de derechos, que involucra a niños, niñas, adolescentes y jóvenes. En ese proyecto que es integral, donde también intervienen salud y educación, lo que tenemos que recuperar es el vacío con respecto al proyecto de vida de las personas”, manifestó.

Galfré indicó además que “como las personas fueron tomadas durante mucho tiempo como objetos, los chicos son producto de dos generaciones que fueron tomadas como objeto de las decisiones del Estado, donde el mensaje fue ‘les damos todo y ustedes no se ocupan de nada’, la familia tiene desmembrado su rol porque hay un ‘gran padre’ que se ocupa de todo, ese entramado social es el que hay que reconstruir: la familia cumpliendo el rol que le toca y con las dificultades que tiene; el estado a partir de nuestro caso, tiene que brindar las herramientas, el tratamiento y las posibilidades para que se reconstruya esa familia en un estado de vulnerabilidad, en situaciones de violencia más o menos graves, situaciones de necesidad a veces extremas y para eso estamos nosotros”.

“Esos chicos viven en ese contexto familiar que deben tener atención, por eso deben ser separados del vínculo, el vínculo se reconstruye, así como la familia es parte del problema, tiene que ser parte de la solución y la solución está puesta en brindar tratamientos efectivos y oportunidades a los niños, adolescentes y jóvenes para que vuelvan a pensar que la vida es un proyecto y un camino que se transita, qué quiero ser. Cuando nosotros éramos chicos nos preguntaban qué queríamos ser cuando seamos grandes y nosotros empezábamos a soñar con eso. Lo que tienen que aprender los chicos es que cada uno de los pasos los tienen que conducir a esa meta”.

“Lo que perdieron los jóvenes es esa oportunidad de soñar, pero con el esfuerzo de llegar a cumplir el sueño y no con una cuestión venida de la magia, de que sin ningún esfuerzo todos van a llegar a ser líderes o famosos”, enfatizó.