La sociedad entre los gremios docentes y el Gobierno, al desnudo
Otra denuncia empaña la gestión de Florencia Gelmetti al frente del Ministerio de Educación. Se trata, en este caso, de una aparente irregularidad en el pago de los sueldos de los dirigentes gremiales que representan a los docentes, tanto en el nivel primario como en el nivel secundario.
De acuerdo a las leyes vigentes, cuando un docente resulta elegido por sus colegas como representante sindical, debe tomar una licencia gremial, sin goce de haberes, ya que a partir de ese momento su remuneración es abonada por el sindicato, con los recursos que surgen de la cuota sindical que pagan todos los afiliados.
Sin embargo, al parecer, Gelmetti y los dirigentes gremiales habrían encontrado un hueco entre las leyes provinciales para cobrar tanto el sueldo del Estado como el del sindicato.
Es lo que se desprende de la resolución ministerial Nº 2481, del 17 de marzo de 2015, firmada por Florencia Gelmetti, a través de la cual la ministra le otorga una licencia extraordinaria, con goce de haberes, a la comisión directiva de ADEP.
No se entiende, y nadie explica, por qué, si la ley nacional de asociaciones sindicales establece que los dirigentes deben dejar de percibir sus haberes del estado para cobrar sólo en los sindicatos, Gelmetti firmó una resolución para que el estado les siga pagando.
Se trata de 11 dirigentes gremiales. Asumiendo que el salario promedio de estos maestros ronda los 10 mil pesos, se trata de 110 mil pesos que todos los meses abona el Estado provincial a este grupo de docentes, cuando no debería hacerlo.
Ese dinero, es el que falta en los cientos de establecimientos que semana tras semana denuncian que las falencias edilicias reducen al mínimo la calidad en la educación de los alumnos.
Una vez más, la falta de transparencia en los actos administrativos del Ministerio de Educación y el desprolijo manejo de los dineros públicos que le pertenecen a todos los jujeños, dejan expuestos a funcionarios y dirigentes gremiales.