“La garrafa social no se puede vender en ningún comercio”
Este último tiempo numerosos vecinos han dado cuenta de ciertas anormalidades en relación a la venta de la garrafa social. Para ser más precisos, hablamos puntualmente de la reventa de tales productos en lugares que no cuentan con la autorización para actuar como distribuidores y a precios superiores al valor uniforme establecido para todo el país, actualmente de 16 pesos.
En diálogo con Radio 2, el ingeniero Aramayo sostuvo que tras advertir que hay almacenes en los barrios que venden garrafas sociales desde la dirección de control comercial se está trabajando para ampliar algunas facultades de los inspectores de comercio a los efectos de que se controle que en los almacenes de los barrios no se venda la garrafa social.
“La garrafa social no tiene un circuito comercial, tiene una distribución basada en la organización social barrial. Bajo ningún punto de vista puede tener un fin comercial, no se puede vender en ningún negocio”, remarcó.
En ese contexto, explicó que si bien hay un control semanal de la distribución, un cronograma establecido, el mismo solo llega hasta la distribución efectuada a las distribuidoras.
A raíz de esto último, Aramayo puso énfasis en la importancia de que el vecino denuncie, ya sea ante Defensa del Consumidor o ante la Dirección de Control Comercial, cualquiera irregularidad en torno a la venta.
En relación al pedido y adquisición de las garrafas: “La garrafa social es el resultado de un acuerdo que existe entre la Secretaria de Energía de la Nación y la provincia. Bajo ciertas normas y modalidades, las distribuidoras reciben garrafas que tienen la denominación de social a un precio que este momento es de 16 pesos y luego nosotros desde la dirección y los organismos respectivos instrumentamos con las distribuidoras esa distribución en distintos organismos: copas de leche, centros vecinales, ciudadanos que tienen una labor social que tienen que ver con la distribución de esas garrafas a los ciudadanos que los necesitan”.
En este momento, precisó, se distribuyen casi 9500 garrafas mensuales en toda la provincia, un numero que se duplico desde el mes de enero. A medida que se incrementa la demanda se realizan gestiones ante la Secretaria de Energía de la Nación para que se aumente el cupo. El límite, es una garrafa por familia mensualmente.