Jujuy | Jujuy

La falta de inversión, otra pesada herencia de Fellner y Jenefes

En los últimos 17 años, no se desarrollaron inversiones privadas de envergadura para absorber la superpoblada planta estatal. Hay 110 mil planes sociales, que fueron concebidos originalmente por una situación de emergencia, pero hoy se transformaron en un beneficio permanente.

El próximo 10 de diciembre, el binomio Fellner-Jenefes, que gobernó la provincia durante los últimos 4 años, concluirá su mandato. Ambos detentan el poder en Jujuy desde hace al menos, 17 años.

Fueron años en los que, según el mismo Fellner reconoce, llegaron a la provincia más recursos y riqueza que en los 200 años de historia jujeña. La gran pregunta es: ¿qué es lo que hicieron los gobernantes actuales con ese fenomenal volumen de recursos?

Según los escasos datos estadísticos que se conocen, en la provincia, el 70% del presupuesto total se destina al pago de sueldos de los empleados públicos. Hay más trabajadores en el Estado que en el sector privado.

No se desarrollaron inversiones privadas de envergadura para absorber la superpoblada planta estatal. Hay 110 mil planes sociales, que fueron concebidos originalmente por una situación de emergencia, para asistir a personas inmersas en la extrema pobreza, pero hoy se transformaron en un beneficio permanente.

Esto quiere decir que esas personas siguen siendo pobres después de 17 años, o bien, que continúan cobrando un beneficio que ya no necesitan. El delito aumentó un 10 % en los últimos 4 años.



Los funcionarios públicos atravesaron todos estos años de gobierno sin la obligación de presentar sus declaraciones juradas. La falta de rendición de cuentas es una característica de la administración actual.

Estos son los datos duros que arroja la realidad, tras los 17 años en los que Fellner y Jenefes se mantuvieron en la cúspide del poder en la provincia.

En menos de 24 días, ambos se presentarán a elecciones para poner a consideración del electorado su desempeño como gobernantes. El clima parece indicar que se avecina un fin de ciclo, tras casi dos décadas de oportunidades perdidas.