La explicación del gobierno sobre el polémico bono
Pese a que se trata de un pago que no está obligado por ninguna ley ni norma vigente, el cargo de conciencia que arrastraron durante años las autoridades provinciales por la precariedad en la que trabajan miles de empleados públicos, hizo que el célebre bono de fin de año se convierta en una exigencia de cada cierre de año.
Al menos en los últimos cinco, el gobierno pagó una bonificación extraordinaria, que fue en aumento conforme al ritmo con el que subían los precios por la inflación.
Este año, sin embargo, el gobierno pagará una cifra considerablemente menor.
$1.500 pesos, en el mejor de los casos.
El monto, no satisfizo las expectativas de los empleados públicos en general y el malestar se extendió.
Para contener los ánimos y las promesas de medidas de fuerza adelantadas por los sindicatos, el gobierno planea realizar una ronda de reuniones con el objetivo de explicar cómo se llegó a esa cifra.
Básicamente, los funcionarios le dirán a los trabajadores que en esta ocasión no hubo asistencia desde el gobierno central, y que la provincia debió costear el pago del bono con recursos propios, haciendo esfuerzos y, según algunos, hasta tomando deuda en el sector privado para costear el ayuda para los estatales.
No obstante, las posibilidades de modificar el anuncio son mínimas. El gobierno ahora intenta reducir el costo de una decisión que, ante la enorme masa de empleados públicos de Jujuy, se volvió de gran importancia.
La provincia intenta caminar hacia el equilibrio fiscal.
Sin embargo, el peso de la administración pública y una economía que por ahora no se desarrolla, hacen que los problemas financieros sean crónicos, aunque cada vez más grave.