La discusión por la pobreza, a seis meses de la asunción del nuevo gobierno
La pobreza estructural en la provincia representa quizás la herencia más pesada que dejó la administración de Eduardo Fellner, acumulada durante casi dos décadas en el poder.
La aniquilación de las mediciones estadísticas, adoptada como estrategia política para evitar el desgaste ante la sociedad, impide tener hoy certezas acerca de cuál es la situación real de población en Jujuy.
Estudios realizados en solitario por una cátedra de la Universidad Nacional de Jujuy sostienen que los niveles de pobreza superan el 50 %.
Incluso especialistas de UNICEF reconocen este dato como cierto.
En los últimos meses, la iglesia también demostró gran preocupación por la situación social que se presentó en el primer semestre de gestión del nuevo gobierno, con la aplicación de medidas que apuntan a ordenar el desastre macroeconómico que dejó el kirchnerismo.
En este marco, el nuevo gobierno provincial trabaja, por un lado, en la reconstrucción de parámetros estadísticos que permitan ubicar la situación real de las personas pobres en Jujuy.
Al mismo tiempo, la nueva gestión intenta dar impulso a una reactivación económica que genere riquezas y, en consecuencia, oportunidades de trabajo para quienes hoy se ven en situación de riesgo.
El camino parece arduo, luego de décadas marcadas por el robo al estado, los hechos de corrupción, y el desgobierno que no hizo más que inflar la planta del estado, haciendo colapsar la economía de la provincia.

