La desazón de un venezolano que vive en Jujuy y quiso volver a su país
Las palabras de Henyember Yendi resumen las de todos los que esperaban un volantazo político, pero vieron sus sueños frustrados con el “resultado” de las elecciones presidenciales en Venezuela.
- El relato de Henyember Yendi, un venezolano que vive en Jujuy.
- Expresó su desazón, bronca y una pequeña esperanza en el mundo, luego del fraude en las elecciones presidenciales en Venezuela.
- “Deseamos que algo suceda y que la comunidad internacional se pueda pronunciar respecto a esto”.
Henyember Yendi es un venezolano que vive en Jujuy y que, al igual que muchos de sus compatriotas tanto dentro como fuera de ese país, confió en que las elecciones presidenciales fueran un volantazo político que cambiara el rumbo al abismo, y vio sus esperanzas y sueños desvanecerse tras la autoproclamación de Nicolás Maduro como presidente, en medio de denuncias globales de fraude y recuento de votos, exceptuando a Rusia, Irán y China, países donde se congratuló al mandatario.
Esperanza
“Estábamos muy esperanzados; es un sentimiento complejo de explicar. Sabíamos que algo como esto se podía dar, entendíamos que los poderes públicos y los del país están secuestrados por fuerza y poder, y también por la ambición de algunos pocos que tienen el poder en sus manos, pero también estábamos llenos de esperanza en el sentir de que, con la expresión masiva de un pueblo que está harto de esta dictadura, no hubiese forma o manera de que esto se pudiera tapar o soslayar. Pero una vez más vemos cómo un régimen que vino a empobrecer a nuestra nación y a todos los que vivimos y estamos afuera tapó el sol con un dedo nefasto, empobrecedor, de mentiras, que hace que muchos de nosotros que estamos afuera, y los que están adentro, estén sufriendo hoy. Es un sentimiento de dolor, tristeza, amargura, rabia y desesperanza, pero a la vez con esa llamita que pretende avivarse y deseamos que algo suceda, y que la comunidad internacional se pueda pronunciar respecto a esto”.
Volver
“Para todo venezolano está albergado el deseo enorme de volver a nuestro país. Es un deseo inquebrantable, algo que todo queremos y anhelamos. Nuestra familia está allá y es inevitable que nuestra voz se quiebre al expresar esto, porque nuestra tierra nos llama, nos jala, y quién no quiere volver a su tierra. No queremos decir con eso que somos malagradecidos o que es esta tierra que fue tan bondadosa con nosotros nos haya tratado mal, es nuestro deseo, nuestra añoranza”.
“Ya llevo ocho años en esta nación que abrió los brazos para recibirme, con mi esposa y mis dos hijos. La gente fue de una calidez y una calidad humana increíble, todos los días lo vemos, todos los días, desde que llegamos, lo recibimos. Eso también nos ayudó a salir adelante, pero no se lleva consigo el deseo de volver a nuestra tierra, de volver a ver a nuestros padres. Nos perdimos matrimonios, fallecimientos, cumpleaños, eventos en la familia que no pudimos vivir por causa de la locura de este régimen”.
Resistir
“Creo que va más allá de la capacidad de soportar (el fraude electoral) del pueblo venezolano, que resistió muchísimo. Tenemos una capacidad de resiliencia increíble, lo pueden ver ahora mismo en las redes sociales. Se ven grupos armados disparando armas de fuego a la gente y está sigue inamovible, queriendo avanzar. La gente resistió hambre, éxodo, necesidad, abuso, incluso la cárcel. Resistieron mucho; en este momento está expresando su desaprobación al fraude que todos sabemos que se dio. Hay una cantidad innumerable de videos y pruebas donde sacan las boletas electorales y las leen en público, donde la diferencia de votos entre el candidato del oficialismo con relación al candidato de la oposición es abismal. Todos sabemos que aquí hay fraude. La gente tiene miedo de hablar, de expresarse. Hoy quizá yo hablo esto y no sé si mañana, esta entrevista trasciende, y llega una orden de aprensión o extradición, porque así está el pueblo. Incluso la gente que está afuera del país tiene miedo de espesar su posición”.
Sin auditorías
“El rector del Consejo Nacional Electoral expresó que había una participación de votos y que había un número a favor de Maduro y uno a favor de Edmundo González. Ni siquiera mencionó los otros candidatos, supongo que para ellos, de acuerdo a los números que arrojaron, eran 400.000 y un poco más de votos. Lo que llama la atención es que no cuadran los números. Hay videos que llegan Venezuela, de familiares, de amigos que están en las calles, que estuvieron en los centros electorales, (que cuentan que) sacaban la boleta o imprimían el cuadre de la máquina y leían en público los números, y se dieron cuenta que como esto se empezó a viralizar y empezaron a multiplicarse los videos de que cada vez había más centros electorales que publicaban en las redes sociales los resultados de cada mesa, y de cada centro electoral, luego detuvieron la auditoría, algo arbitrario e ilegal, porque el Consejo Nacional Electoral debe garantizar el derecho a la auditoría en cualquier zona. Un venezolano que posea su cédula de identidad puede pasar, después de que se cierren las mesas de votación, para observar el proceso de escrutinio y sacar y contar la boletas. Es un proceso escrito, no hay forma de hacer trampa. Como no había forma, empezaron a evitar que los observadores testigos de los grupos opositores entraran a los centros de votación, para impedir que se supiera la verdad”.
Ciberataque
“Después sale este señor nefasto, Amoroso, diciendo que había habido un ataque terrible contra el sistema electoral venezolano y que estará bajo investigación, una gran mentira y una gran excusa para decir que ahora puede ser que los resultados estén viciados, motivados por el ataque cibernético que sufrieron. Hace unas horas, el fiscal general de la república salió a expresar que los únicos resultados que serán tomados en cuenta son los que dé el Consejo Nacional electoral, cuando todos sabemos que los testigos de mesa tienen chorizos de boletas que fueron impresas en la misma máquina electoral, que vienen a ser un comprobante legal y legítimo de los resultados de cada máquina electoral. Desde la madrugada del día anterior ya había irregularidades, cuando había testigos acreditados de la oposición que debían entrar a los centros electorales para resguardar y ser testigos del momento en que se armen las mesas, y se les prohibió la entrada”.
Narcoestado
“Es una declaración bastante compleja; no podría decir porque no tengo pruebas para hacerlo, es lo que se dice a través de muchas redes sociales es lo que dijeron muchos medios. Incluso se habló de vínculos entre el Estado y grupos irregulares. Hoy vemos esos grupos en Caracas, disparando contra civiles, personas que no están identificadas con uniforme de policía ni de cuerpos de seguridad del Estado, disparado al lado de la policía. Hay una situación compleja en el país que se presta para confusión y desconfianza. Decir que sí o no, no se puede, porque no tengo pruebas, pero es lo que se dijo a través de las redes sociales y a través de la televisión y medios de comunicación durante muchísimos años”.
Hartazgo
“El pueblo venezolano fue resistente a pesar de que es un pueblo que fue abandonado muchas veces por la comunidad internacional, que después de que surgió una que otra noticia, se olvidó de Venezuela, y olvidaron que en Venezuela hay un estado dictatorial. Es un pueblo que se levanta, está hecho para resistir, pero vemos que, últimamente, crece cada día más la oposición al gobierno, gente que era muy apegada al gobierno de turno, que era madurista, chavista, se desprendió de esta tendencia comunista, populista, chavista y todo lo demás, porque se dio cuenta que está destruyendo el país. Hay uno que otro que permanecen allí por orgullo o beneficio personal, algunos están siendo obligados porque prestan servicio o trabajan en un ente del Estado. En Venezuela, al igual que el Estado argentino, la gran maquinaria o el gran empleador es el Estado, y esa gente debe ir, hacerse presente, pasar una lista, y muchos tienen miedo de perder su trabajo, su comida, por hacer referencias o declaraciones como las mías y que los persigan. Esa es una moda en Venezuela: no se puede decir nada porque es incitación al odio. Es un crimen y está penado por la ley, se puede ir preso”.
“Tienen mucho miedo, pero a pesar de eso irá creciendo (la oposición) y decreciendo el madurismo y el chavismo, tanto que llegará un momento que no lo podrá detener nadie, con la maquinaria que tenga, con la trampa que hagan”.
Machado
“María Corina Machado viene a ser el rostro visible de la expresión popular que tiene un desagrado tremendo por el gobierno, es la representante que hoy expresa la capacidad del pueblo de decir “ya estamos hartos”. Es la que se vino presentando desde el frente de batalla a expresar al pueblo venezolano que no es momento de bajar los brazos, que hay que trabajar, luchar, crecer, entender que una Venezuela mejor es posible, donde la decadencia social, cultural, educacional y política tienen que cesar de una vez por todas y tiene que haber oportunidad para el crecimiento y una Venezuela mejor, donde haya maestros mejor pagados, un perfecto sistema educativo, un sistema de salud que sea el que merecen todos los venezolanos, y donde la política no sea de gatos y perros, tirarse piedras y morderse, sino de altura, donde todos podamos entrar en el país. Pero eso no quiere decir que no haya impunidad; el que las hace las paga, no puede haber impunidad”.