La defensa de Aróstegui se apoya en las deficiencias del sistema judicial
El juez de control, Javier Arostegui, investigado por haber sobreseído en una decena de causas penales a la dirigente de la organización Tupac Amaru Milagro Sala, basa su estrategia en la imposibilidad de brindar un servicio de justicia diario adecuado debido a la cantidad de causas a su cargo.
El ministerio público fiscal de Jujuy, a cargo de Sergio Lello, imputó unos meses atrás al juez de control de causas residuales, Francisco Javier Aróstegui, por la comisión de los delitos de "prevaricato, denegación de justicia, abuso de autoridad y encubrimiento en concurso real" por supuestamente haber sobreseído en una decena de causas penales a la dirigente de la organización Tupac Amaru Milagro Sala y a sus integrantes y por mantener una relación de amistad con el esposo de ésta, Raúl Noro.
Según el fiscal, Aróstegui fue un juez "benévolo" con la organización Tupac Amaru y la dirigente piquetera Sala, esto surge de las actuaciones que tuvo desde que investigó y tuvo a su cargo denuncias penales en contra de todos ellos.
Tanto Aróstegui como su asesor legal, Marcelo Elías, concurrieron hoy al juzgado de control para requerir que se presenten como testigos empleados del juzgado donde se desempeña el juez para dar cuenta de las dificultades que implica la acumulación actual de causas para dar tratamiento efectivo a cada una.
"La semana que viene seguimos con esta causa del supuesto retardo malicioso de justicia. Esperamos en breve poder acreditar que es inocente y que no tiene responsabilidad alguna en el delito que se le imputa", indicó Elías quien sostuvo que el juez Aróstegui tiene a su cargo más de 350.000 causas.
"Necesitamos que vengan para que cuenten al señor juez que investiga la causa como se trabaja. Hemos requerido informes a otros organismos del poder judicial para acreditar la nomina de expedientes que recibe un juez de control y cuáles son los que quedan en manos del juez de control de causas N°1 Aróstegui, aclarando la cantidad, la gravedad de los expedientes, la imposibilidad material de ir día a día con cada una de las obligaciones y de los tramites internos que tiene cada uno de los empleados y jueces", detalló.
Finalmente, manifestó: "Resulta materialmente imposible brindar un servicio adecuado de justicia diario".

