Jujuy

La Cruz de San Damián se despide de Jujuy

El próximo domingo a las 11.30, la réplica de la Cruz de San Damián se despedirá de Jujuy con rumbo a la prelatura de Cafayate.

Durante toda la semana, la Cruz de San Damián estuvo de visita en la Basílica de San Francisco y este domingo se despide de Jujuy. Fray Juan José Núñez, guardián de la Basílica dijo a Radio 2 que el domingo a las 11.30 se realizará la misa luego de la cual la cruz partirá con rumbo a Cafayate, Tucumán, Cuyo y finalizará su periplo por las cinco diócesis de Córdoba.

Núñez consideró como muy buena la fluencia de fieles que se acercó para contemplar y venerar la cruz por los diferentes lugares que pasó en la provincia.

En oportunidad de la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, en 2013, el papa Francisco la bendijo y en un encuentro con jóvenes argentinos pidió que la hicieran peregrinar por todo el país.

Cuando Francisco de Asís comenzó a plantearse su conversión a una nueva vida y entregarse a Dios, encontró una pequeña capilla en las afueras de Asís, dedicada a San Damián.  A pesar de que estaba prácticamente derruida, colgaba un ícono bizantino en forma de cruz ante el que se puso a orar. La tradición dice que Francisco escuchó una voz que le decía “restaura mi Iglesia”.

Sin embargo el pedido no era material y el santo comprendió que lo que Dios le pedía era reconstruir la otra la iglesia, la de los cristianos, para lo que primero es necesario reconstruir los vínculos, los contactos, las relaciones interpersonales.  

La cruz puede visitarse hasta el domingo en el horario en que la iglesia permanezca abierta.


Algunas características

El crucifijo de San Damián es un icono de Cristo glorioso. Es el fruto de una reposada meditación, de una detenida contemplación, acompañada de un tiempo de ayuno.

El icono fue pintado sobre tela, poco después del 1100, y luego pegado sobre madera. Obra de un artista desconocido del valle de la Umbría, se inspira en el estilo románico de la época y en la iconografía oriental.

Esta cruz, de 2'10 metros de alto por 1'30 de ancho, fue realizada para la iglesita de San Damián, de Asís. Quien la pintó, no sospechaba la importancia que esta cruz iba a tener hoy para nosotros. En ella expresa toda la fe de la Iglesia. Quiere hacer visible lo invisible. Quiere adentrarnos, a través y más allá de la imagen, los colores, la belleza, en el misterio de Dios.