Jujuy, donde nace la Patria
En la fecha en que conmemoramos el “Día Grande de Jujuy”, recordamos la importancia que tiene el combate de León, en el que el pueblo jujeño supo dar un escarmiento a las tropas realistas en defensa de todo el norte argentino.
Recordamos la “Batalla de León”, como uno de los triunfos más importantes en defensa de nuestra Independencia, teniendo como protagonistas a las tropas jujeñas, que no dudaron en enlistarse ante el avance de los realistas.
Corría el año 1821 cuando se produjeron las condiciones propicias para una nueva invasión, teniendo en cuenta que el General Martín Miguel de Güemes, nombrado por San Martín como jefe del Ejército del Norte, se encontraba envuelto en una guerra fratricida con Tucumán.
Aprovechando esta distracción, a fines de abril, el brigadier realista Pedro Olañeta decide avanzar hasta territorio jujeño, de la mano de su cuñado, el Coronel Guillermo Marquiegui y así establecer su dominio en el norte argentino.
Lo que no se imaginó es que un ejército de 600 hombres lo tomaría por sorpresa en la madrugada del 27 de abril, echando a perder sus planes.
Jujuy al momento dialogó con la historiadora Irene Ballatore, quien contó que “el combate de León significó el triunfo militar más importante con gran mayoría de tropas jujeñas porque los gauchos de Güemes estaban peleando en Tucumán”.
“Las fuerzas patriotas que se reclutaron en forma rapidísima al mando de José Ignacio Gorriti lograron atacar a las fuerzas realistas en la playa del Río León, que mientras esperaban refuerzos, fueron sorprendidos por los gauchos jujeños y totalmente derrotados”, agregó.
Para profundizar en la importancia de esta fecha, la historiadora destaca que más que una batalla, fue un combate. "Son cosas diferentes desde el punto de vista táctico militar", expresó.
"'Batalla' es cuando se enfrentan dos ejércitos cara a cara y donde intervienen artillería, caballería e infantería. En un combate la acción no se da cara a cara y no están las tres fuerzas representadas. En el caso de León estuvo la caballería gaucha y fue una acción sorpresiva con armas de fuego, lanzas y lo que en ese momento tenían los gauchos".
Hay que tener en cuenta que el contexto político y económico de 1821 estaba signado por la anarquía a nivel nacional y las provincias se encontraban debilitadas por la falta de recursos que causaron once años de guerras y la imposibilidad de comerciar con el Alto Perú. Jujuy que no estaba ajeno a esa realidad, supo sostener con los recursos de la población a sus tropas.
Y aquí lo importante según nuestra historiadora: “Los jujeños demostraron que a pesar de los conflictos fratricidas, estaban atentos a defender el territorio de los invasores”.
El escarmiento recibido en el combate de León, fue lo que causó que Olañeta emprenda la retirada porque su vanguardia estaba prisionera y entre ellos sus cuñados. Por los graves daños ocasionados en León es que decide negociar un fin de hostilidades y Jujuy logra sacarse de encima a uno de los realistas “más obsesivos”.
“Olañeta fue un azote para Jujuy y Salta”, afirmó nuestra historiadora y si hubiéramos permitido su avance “hubiera sido un desastre”.
Finalmente explicó que hechos como el "Día grande de Jujuy" o el "Éxodo jujeño", dan cuenta de la valentía de un pueblo jujeño totalmente comprometido con la causa de la Independencia y la defensa del norte argentino.

