Jujuy

ISJ: Más caro y con menos prestaciones

El Instituto de Seguros de Jujuy, la obra social más grande de la provincia, aumentó de manera intempestiva los valores de sus prestaciones de salud. Sin embargo, los afiliados aseguran que el servicio es cada vez peor.

Sigue el castigo al bolsillo de la gente. Esta vez fue el Instituto de Seguros de Jujuy (ISJ) el que aumentó el valor de todas sus prestaciones y se niega a revertir esta situación. El mes de diciembre parece haber sido propicio para que funcionarios de distintas áreas del Gobierno aprovechó la distracción que generan las fiestas de fin de año y aplicaron importantes subas.

Es el caso del ISJ, la obra social que brinda cobertura de salud a los trabajadores del Estado y, en consecuencia, la que mayor cantidad de gente nuclea en la provincia. El 10 de diciembre pasado, a través de la Resolución 61, la comisión directiva de la entidad de salud resolvió un incremento generalizado de las prestaciones, que rondan el 30% en cada uno de los coseguros que los empleados abonan para recibir atención médica.

Por ejemplo, en el incremento individual de los adherentes es de 350 pesos, los matrimonios o concubinos sin hijos 700 pesos, matrimonios o concubinos con un hijo 1.000 pesos y con dos hijos 1.400 pesos.

La misma resolución dice que aquellos que son trabajadores del Estado también van a tener un incremento en el descuento o en el aporte mensual de la obra social, es un incremento más que tendremos que rever si es posible en la primera reunión de la comisión directiva que haya del ISJ, con la presencia de todos los vocales y ver la posibilidad de que esto se revea.

El coseguro que cada paciente paga por la atención médica pasó de 18 a 24 pesos, en tanto que para los afiliados adherentes los aumentos fueron más considerables, puesto que un cónyuge con dos hijos deberá pagar 1.400 pesos para obtener la cobertura.

Al respecto, la presidenta del Centro de Jubilados y Pensionados de Jujuy, Delia Jerez, manifestó a Canal 2 que “lo que pasa es que el ISJ está acostumbrado a hacer las cosas unilateralmente sin comunicar a nadie. Las instituciones pedimos una audiencia, sí nos reciben, pero después (lo que pedimos) se cajonea o no se resuelve, así estamos con esta ‘maldita’ obra social, que tan mal nos paga a los jubilados”.

“Antes era una muy buena obra social, ahora no. Ahora se dedican a cualquier cosa, menos a atender lo que es la salud realmente. El ISJ, por ley, tiene que hacer la prestación del sepelio, pero hasta la fecha no lo hace”, señaló.

El valor de los estudios también sufrió un incremento. Mientras tanto, el director de la institución, Daniel Palumbo, habla de los aumentos como un tema que no admite discusión. El resultado es una obra social cada vez más costosa con prestaciones cada vez más limitadas.