Inconvenientes con los abonos de Santa Ana
Castelli explicó que los abonos particulares duran sólo 30 días, porque la ordenanza vigente estipula claramente que la cantidad de a bonos que se pueden vender por usuario, es de 90 como máximo.
“Lo que estamos tratando de hacer es encausarnos hacia cumplir las leyes y respetar los tiempos vigentes en la ordenanza. La realidad es que fuimos notificando con demasiado tiempo de anticipación en los colectivos y en los puntos de venta, la fecha de vencimiento de los abonos. Los nuevos carteles colocados en los colectivos, comunican qué tipo de color van a tener los boletos de junio. Los abonos que se van a vender a partir de la fecha tienen validez hasta el 30 de junio. Eso ya está comunicado previamente” explicó Castelli.
El Gerente de Santa Ana dijo también que esta situación tiene que ver con una cantidad de abonos que han ingresados “revendidos”, y que ya se han realizado las denuncias en la Brigada de Investigaciones. “Se ha contactado gente que vendía abonos del famoso abono universal y que nunca nadie se hizo cargo de responder. Hay una suma importante de abonos que se está revendiendo en vez de ingresar a la empresa. Sabemos que se revenden en la Avenida Bolivia, en la calle Dorrego y en un asentamiento de la zona Sur de la ciudad. Nos han entrado otro tipo de abonos “truchos” revendidos no sabemos dónde. Es un sistema demasiado engorroso para poderlo controlar y la única perjudicada ha sido la Empresa Santa Ana. Entonces queremos tener un mayor control y la seguridad de que lo que estamos haciendo está bien, sin malas intenciones de perjudicar a nadie. Si alguien se perjudicó le pedimos disculpas y vamos a ir buscando las soluciones. No es un problema que comienza hoy; ya viene desde hace meses. Hoy hay gente que viene a la empresa a manifestarse y le vamos a dar algún tipo de respuestas”, aseguró Castelli.
Por último, el gerente de la empresa de transporte lamentó que no se haya puesto en marcha el sistema de tarjeta magnética, con los que se evitarían muchos inconvenientes y se podría ejercer un mayor control sobre el tema.
“Estaban dadas todas las condiciones y los decretos y ordenanzas correspondientes para comenzar con el uso de la tarjeta magnética, pero los únicos que cumplimos fuimos Santa Ana. Lamentablemente el sistema falló. Nosotros hicimos la inversión y estábamos preparados. Somos siete prestadores y sólo una empresa cumplió. Entonces el sistema no funciona. O es con todos o ninguno”.