Fellner, el gran ausente en medio del escándalo
Pese a numerosas causas judiciales en su contra, el ex gobernador hasta el momento no fue requerido por ningún juez ni fiscal; viviendas, evasión impositiva, encubrimiento, son algunos de los cargos que figuran en los expedientes que registran su nombre.
El país se encuentra sumido en una profunda revisión de los doce años de kirchnerismo.
Los máximos referentes década K hoy se encuentran transitando por los tribunales.
La justicia les exige que rindan cuentas de lo que pasó en uno de los períodos históricos de mayor abundancia de la república Argentina, tras el cual subsisten bolsones de pobreza estructural que alcanzan niveles obscenos.
Desde Cristina Fernández de Kirchner para abajo, todos están bajo sospecha, con honrosas excepciones.
Sin embargo, en medio de todo el escándalo y las revelaciones, un dirigente que hizo gala de su relación con la cúpula kirchnerista durante los últimos 12 años, se mantiene en un sorprendente segundo plano, escapando de los escándalos por corrupción.
Eduardo Alfredo Fellner, gobernador de Jujuy por tres períodos y jefe político del gobierno desde 1998, disfruta desde el llano de una jubilación política, sin que nadie le exija explicaciones por su papel durante el desguace que sufrió el estado en la última década.
Milagro Sala se encuentra detenida. La acusan de haber defraudado al estado en más de 2 mil millones de pesos por viviendas que debió haber construido y nunca hizo.
El Tribunal de Cuentas de la provincia emitió cargos definitivos por 1650 millones de pesos.
1650 millones de pesos que funcionarios que pertenecieron a la administración Fellner utilizaron y jamás rindieron. Obras y gestiones que no están, desaparecieron. Dinero de los jujeños que nadie conoce donde fue a parar.
Empresas proveedoras de servicios para el estado que se hicieron de millones de pesos y nadie sabe a quién pertenecen, pero la mayoría sospecha que fueron capitales de los propios ex funcionarios, gestionados a través de testaferros.
La nueva cultura política ya no pedía coimas si no que participaba de los negocios, afirman hasta el cansancio quienes recorrieron la casa de gobierno durante los últimos 12 años.
Sin embargo, mientras cientos de ex funcionarios empiezan a contratar a los mejores estudios de abogados para comenzar a delinear sus estrategias de defensa, el ex gobernador de Jujuy logra mantenerse al margen del escándalo.
Nadie lo denuncia. Nadie lo investiga. Nadie le pide que rinda cuentas de su administración.
Sin dudas un privilegiado. ¿Llegará su turno en la justicia? Jueces y fiscales, quizás tengan la respuesta.

