Familias evacuadas del Barrio Chingo reclaman un lote fiscal
Las familias que residían sobre calle 1° de Mayo del Barrio Chingo y que fueron evacuadas por la creciente del Río Grande, reclamaron una urgente solución a su situación habitacional ya que no tienen medios para reubicarse en otro sector de la ciudad.
Existe riesgo para las 15 familias si vuelven al asentamiento, porque de continuar las lluvias, la fuerte correntada podría arrasar con todas las precarias viviendas.
Ruth Díaz, una de las madres que se encuentran alojadas con su pequeña hija en el Regimiento 20, contó a Jujuy al Momento, que fueron evacuadas el sábado en horas de la tarde, pero que hasta el momento siguen esperando la asistencia de la Secretaria de Desarrollo Social.
“Esperamos que venga y nos puedan dar alguna solución a la situación que estamos viviendo. Más que nada, estamos solicitando al gobierno que nos dé solución con respecto al terreno, porque estamos en este asentamiento hace dos años y medio. Más que ropa, y esas cosas, necesitamos un terreno para construir nuestro futuro” explicó la mujer que espera nuevamente familia.
Por su parte, Alicia Toro sostuvo que “estamos asentados en la Avenida 1° de Mayo y al romperse la defensa fue entrando el agua a las dos primeras casas del asentamiento. Al ver que se venía al agua saqué algunas cosas antes de salvar a mis hijos. En este momento mi marido está cuidando lo poco que quedó y yo estoy con mis hijos aquí evacuados”.
La mujer también solicitó a las autoridades del gobierno provincial, la adjudicación de un lote en un lugar seguro. “Necesitamos una nueva reubicación en un nuevo terreno para poder edificar con seguridad”.
En todos los casos, las mujeres evacuadas recalcaron que la única ayuda recibida fue en el tema alimentario y pañales para los más chicos.
Ruth Díaz, recalcó que hace dos años que están en el asentamiento. “Hace cuatro años vivía alquilando, casualmente frente a este asentamiento y como vimos que la gente estaba ocupando con carpas, no nos quedó otra opción que ir porque yo tengo una nena y ahora estoy embarazada de nuevo y no nos alcanzaba para pagar el alquiler”.
Recordó que “desde el 2 de abril del 2011, ocupamos ese lugar, compramos materiales y nos instalamos en ese lugar y los tres primeros meses estuvimos sin agua y luz. Presentamos los papeles para que nos den la luz y todavía no tenemos repuesta de EJESA. En estos momentos estamos enganchados con el tema de la luz en el barrio, porque no tenemos luz propia. Ellos –por EJESA- vienen y se llevan nuestros cables y nosotros hacemos una vaca para comprar nuevamente cables” afirmó Díaz.
Bernardino Bautista y Fabián Mercado son los delegados del asentamiento del barrio El Chingo, quienes también sufrieron el embate de las aguas del Río Grande. Contaron que “Hay otras familias que son mucho más numerosas, con 5 ó 7 chicos, y por eso es que fuimos a tomar ese lugar. El año pasado no pasó nada con respecto al agua; recién este año nos inundamos porque cedió la defensa”, sostuvieron.
“Nos preocupa esta situación porque tenemos entre 20 y 25 chicos que están viviendo aquí y perdimos casi todo lo que teníamos en el asentamiento. Nosotros tenemos hechos los papeles para la adjudicación de un lote desde el 2011 y ya son tres años de espera, y seguimos en la misma situación. Es más, empeoró la cosa en estos momentos. La mayoría de las familias que viven allí son madres solteras y los que nos quedamos somos cuatro varones desde el día sábado, porque hay problema de robos de chapas y bloques” contó Bautista.
“Las viviendas quedaron prácticamente destruidas, pero a la noche no fuimos asistidos por nadie. No tenemos lugar donde vivir. Antes alquilábamos y hoy dependemos de lo que teníamos allí. Los trámites por un lote lo hicimos desde que nos asentamos” dijo Mercado.

