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Esquivos números que complica el escenario de Morales

El cronograma electoral sigue en espera, aun el gobierno no definió en que fechas realizará la convocatoria a las elecciones para que sean los ciudadanos quienes elijan a las 48 almas que deberán asentir con su voto los caprichos de Morales o volver todo a foja cero y esperar una mejor oportunidad para que mediante un gran debate provincial sea modificada la Carta Magna provincial.

Por ahora lo único cierto es que las encuestan no favorecen a Morales, quien esperaba otra reacción de los jujeños.

Su narcisismo extremo lo llevaba a pensar que los jujeños apoyarían a libro cerrado este nuevo capricho, pero según los encuestadores la realidad pasa por un andarivel absolutamente distinto.

La realidad no es la que Morales esperaba, entonces se enoja con la realidad…

Siempre hubo alguna diferencia en la consideración pública entre Morales y su gobierno, es más la imagen personal del mandatario siempre estuvo por encima de la del gobierno, sin embargo según los encuestadores, en los últimos tiempos la imagen de gobierno siguió con su pendiente descendente y la de Morales comenzó a descender a un ritmo mucho mayor, lo que provocó que ahora esas curvas comiencen a cruzarse, siempre hacia abajo.

Incluso cuando se realizan las famosas nubes de palabras, cada vez aparece con tipografía más grande las calificaciones negativas, tanto del gobierno como la del gobernador.

Esta ilusión óptica de que Morales representaba la paz, cada vez se diluye más, el relato de la supuesta Paz ha mutado hacia dictador, déspota, autoritario y otros tantos calificativos que se asemejan más a la realidad.

Según los estudiosos de estos asuntos, nunca logró instalar la mentada “necesidad” de la reforma y mucho menos que se trataría de un salto cualitativo, muy a pesar que sus lacayos salieron a militar la reforma repitiendo como de memoria el discurso de Morales en el patio trasero de la Casa de Gobierno.

Los tiempos para Morales cada vez se acortan más, las puertas que pretendían que se abran siguen cerradas y su camino hacia el gran escenario nacional se está convirtiendo en un calvario.

Todo está sometido a la fortuna que le depare el destino nacional, la carrera por la vicepresidencia de cualquiera se complica cada vez más, los enanos están creciendo y eso es un problema.

El libreto de Morales comienza y termina en las bravuconadas, absolutamente insuficiente para salir del paupérrimo 3 puntos (en el mejor de los casos) que muestran las encuestas nacionales.

Hasta ahora Morales no logra convencer ni a los propios de esta reforma, simplemente salen a militar de mala gana cumpliendo la obediencia debida.

Lo de Jayat fue un lapidario sincericidio, el Morales eterno ya no solo es un asunto que la oposición intentaba instalar, lo instaló el propio oficialismo y en la voz de un referente importante.

Mientras tanto en el Partido Justicialista siguen pensando cómo hacer para ayudar a consumar los caprichos de Morales.

Intentan sumar voluntades con el argumento de discutir determinados artículos de menor cuantía.

Le escapan sistemáticamente a las cuestiones de fondo como la eternidad en el poder y fundamentalmente la aniquilación de los organismos de control, en este punto el propio Rivarola confesó a sus íntimos que hay que seguir la línea de Morales y dejar a los políticos en libertad absoluta eliminando, algunas veces molestos, órganos de control del Estado.

Sobre el Consejo de la Magistratura, Morales quiere ir en sentido contrario a la lógica, y hacer un Consejo absolutamente dependiente del Poder Político, por supuesto que en este punto también hay una comunión de pensamiento con Rivarola, ambos quieren que sus amigos o empleados sean jueces.

Es un hecho que el sector de Carolina Moisés ya llegó a un pleno acuerdo con Rivarola, a punto tal que los rumores en los pasillos de la política dicen que Carolina pondría a cuatro candidatos en los lugares expectables.

Según fuentes cercenas a la legisladora nacional, Patricia Gutiérrez, Lucio Paz, Carlos De Aparici y Amelia de Dios aparecerían en la boleta de Rivarola.

Por su parte dentro del gran paquete de acuerdos para que Morales se eternice en el poder, José Luis Martiarena se presentaría a la contienda con un espacio propio, con el único fin de dividir los votos opositores, exactamente lo mismo que en la contienda provincial.

Mientras esperan el cronograma electoral, el oficialismo y sus socios tributarios mueven sus peones en pos de satisfacer los antojos de Gerardo Morales.

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