Especialistas analizan el derrumbe del puente UNJu
El puente que se erige sobre avenida Bolivia, justo frente a uno de los ingresos a una sede de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) va camino a convertirse en uno de los mayores exponentes de la irracionalidad y la corrupción en la obra pública durante los años kirchneristas en Jujuy.
Su costo ronda los 30 millones de pesos. Su objetivo, en teoría, era distribuir el tránsito, para que los automovilistas ingresen con facilidad al predio de Alto Padilla, donde se proyectaban nuevas oficinas de gobierno. Sin embargo, especialistas en la materia aseguran que una simple rotonda con accesos bien diseñados hubieran resuelto el problema por un tercio de los costos del puente.
El Gobernador Gerardo Morales definió la construcción como patética. Confirmó que por sus defectos técnicos será demolido. El gobierno intentará rescatar el material reutilizable para destinarlo a otras obras en el interior de la provincia.
Al respecto, el Secretario de Infraestructura de la provincia, Pablo Civetta, dijo que “hemos contratado gente especialista en nudos viales para que nos haga un informe final, nosotros ya hicimos la prueba, intentamos habilitar el puente, había gente presente y es muy complicado, es muy inseguro, por eso contratamos ingenieros especialistas en nudos viales para que nos haga un informe respecto al puente”, señaló.