Jujuy | Jujuy

“Es un sinceramiento importante reconocer la pobreza, pero es doloroso”

El Obispo de Jujuy, Monseñor César Daniel Fernández, hizo referencia a la publicación de los datos de la pobreza que hizo el INDEC esta tarde. Aseguró que no alcanza solo con un “sinceramiento de la pobreza” y llamó a trabajar en un acuerdo económico-social a futuro.

El presidente Mauricio Macri sostuvo hoy que "saber que uno de cada tres argentinos se encuentra debajo de la línea de pobreza nos tiene que dar bronca y comprometer a trabajar juntos", aunque descartó que en "cuatro años" se alcance la reducción total de ese índice.

"Después de años de manipulación de la información y negación, hoy sabemos cuál es la realidad, que claramente golpea", sostuvo Macri sobre el índice de pobreza que dio a conocer hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

En conferencia de prensa desde la Quinta de Olivos, el mandatario señaló que "saber que uno de cada tres argentinos se encuentra debajo de la línea de pobreza es algo que nos tiene que dar bronca y comprometer a trabajar juntos para que cada día podamos reparar más y más situaciones".

No obstante, reconoció que el objetivo de "pobreza cero" fijado durante su campaña electoral "en cuatro años es obvio que no se alcanza", tras lo cual consignó que esa meta fue establecida como "un camino, no puede ser la tarea de un gobierno".

Consultado sobre esta fuerte revelación que hizo el INDEC en la jornada de hoy, el Obispo de Jujuy, Monseñor César Daniel Fernández, manifestó a Radio 2 que “esto no sorprende, es más o menos lo que viene manejando la UCA y el barómetro de la Deuda Social Argentina iban expresando hace ya varios años: un creciente deterioro de la población a pesar del fuerte impacto que han tenido y que siguen teniendo los planes sociales y los mecanismos de contención para las franjas más débiles”.

“Es un sinceramiento importante el hecho de reconocerlo y ver que las cifras oficiales se acercan a lo que decía la UCA, aunque también es doloroso, es un mazazo”, dijo.

El Obispo de Jujuy remarcó también que “el hecho de que haya 10 millones de pobres en la Argentina es una enorme postergación, también habría que ver cómo nos afecta a nosotros en la provincia, porque a lo mejor nosotros estamos un poquito más arriba de la media nacional, nosotros también tenemos que ver nuestros números para salir de esto, que es lo importante”.

“Evidentemente, no alcanza con lo que se llama el ‘sinceramiento de la economía’, la devaluación y los acomodamientos de las economías que todavía no han empezado siquiera. Lo primero que hay que hay que hacer es tomar conciencia para ver cómo se reactiva la economía; y segundo, creo que no se sale solamente con un plan del Gobierno, sino con un gran acuerdo, apoyo y poner toda la fuerza de la inteligencia, la capacidad de los sectores productivos, laborales, obreros y empresarios para ver cómo salimos de esto”.

“Esto no se levanta ni por la varita mágica ni por la genialidad de un plan del Gobierno si no ponemos las metas claras y después hacemos todos los sacrificios que hagan falta para ayudar a nuestros hermanos más pobres a salir de la pobreza, va a ser muy difícil”, señaló.

Consultado sobre cómo cree que el país llegó a esta angustiante situación, Monseñor Fernández destacó que “es difícil de analizar, pero creo que muchas veces es por el egoísmo de muchos que en vez de pensar en el país, piensan en sí mismos. Yo lo digo en relación al trabajo, porque uno entiende que el Estado no puede cargar todo el peso laboral y emplear a medio país porque lo tendríamos que pagar con los impuestos y eso sería difícil”.

“A las empresas hay que ayudarlas alivianándoles algunas cargas para que puedan tomar más obreros a abrir más fuentes de trabajo, eso hay que facilitarlo, por supuesto sin que sea en perjuicio del obrero. El capital es egoísta siempre, mira su propio lucro. Entonces, el trabajo y la riqueza se generan poniendo a disposición, arriesgando y siendo generoso en el aporte que los que más tienen pueden hacer, porque los que más tienen, tienen que hacer un aporte y el Estado bajar esos niveles de corrupción, porque hay un tubo grande por donde se va la plata y eso es lo turbio”.

“Hay que caminar por el camino del medio, no hay que confiar en que el capital ni en el famoso ‘derrame’, que yo lo vi muy pocas veces. El populismo tampoco solucionó el problema, ocultó el problema, entretuvo a la gente un poquito, sí le dio mucha contención social, pero todos sabíamos que eran paliativos, eso no te da trabajo”, puntualizó.

Por otro lado, Monseñor Fernández hizo referencia al viaje a Roma que realizará en el mes de octubre junto a otros 50 obispos de la Argentina, con motivo de la santificación del cura Brochero.

“Yo voy a ir a Roma en un viaje relámpago con todos los obispos argentinos, donde vamos a participar de la canonización de nuestro primer santo, que es el cura Brochero, esa ceremonia es el 16 de octubre, yo estoy llegando el 13 a la noche y el 19 ya estoy volviendo”.

“El cura Brochero va a ser el primer santo que nació en la Argentina, vivió todo el tiempo aquí y murió aquí”, dijo.

Y agregó que “no creo que veamos al Papa, salvo que sea una iniciativa de él porque somos muchos, cerca de 50 obispos que vamos”, finalizó.