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En Humahuaca se vende agua en tachos de 200 litros a $ 50

Increíblemente, en esa ciudad, Patrimonio Histórico de la Humanidad, se vende agua de los arroyos por falta de infraestructura para la provisión de agua potable.

En el 2011 la provincia lanzó el plan “Un lote para cada familia que lo necesite” y desde entonces proliferaron los asentamientos y jamás se los dotó de la infraestructura básica para que quienes habitan en esos lugares puedan vivir con las mínimas condiciones.

La provincia recibió fondos nacionales para obras de infraestructura que jamás se realizaron en estos tipos de asentamiento y luego de años de estar viviendo en forma irregular, las familias tienen la necesidad de aprovisionarse de agua y luz básicamente.

Lito Herrera dijo que en el caso de los asentamientos de esa ciudad quebradeña no; los medidores comunitarios no dan abastos para grupos de 90 a 150 familias que están asentadas.
 
“Tenemos problemas en los asentamientos, esto se incrementa más en la época de verano. Se ha venido trabajando pero muy lentamente;  nos preocupa porque llegó la primavera, y cuando llegue el verano la sequedad en lugares como los asentamientos es bastante fuerte y se hace escasa el agua”, sostuvo Herrera.

En cuanto a los medidores comunitarios aseguró que no están dando abasto a todas las familias.  “Hemos llegado al extremo de gente que está vendiendo agua a los diferentes asentamientos. Están llevando en tachos de 200 litros y la sacan desde los arroyos y otros lugares, llevan a los asentamientos y los venden. Estamos hablando de precios inclusive que llegan hasta los 50 pesos por un tanque de 200 litros” denunció el jefe comunal.

El intendente de Humahuaca que “el problema es bastante complejo; los asentamientos en sí al no estar regularizados no pueden tener en domicilio particulares el agua. Se mejoraría bastante con la colocación de más medidores comunitarios que haría que la gente de los asentamientos tengan agua potable para las necesidades básicas”.

En algunos asentamientos donde hay medidores comunitarios,  el caudal de agua o la presión de agua es bastante insuficiente. “La gente se traslada a distancia lejanas. Los barrios poblados no quieren proveer agua a los asentamientos, y tienen que bajar al río y llevar tachos de agua. Sino llevan la ropa a lavar al río y llevar el agua para higienizarse desde el río”, dejó al descubierto.

Reflexionó finalmente: “Es una ciudad histórica y en cierta manera al parecer nos hemos retrotraído al pasado”.