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En Cuyaya: Una pareja encontró un bebé cuando volvía de Punta Corral

Carolina Pérez y su marido volvían de Punta Corral, pasaron a visitar a un familiar y luego de descansar un rato, salieron de la casa y se encontraron con un bebé abandonado en la vereda de la calle Zegada al 1300.

El bebé se encuentra actualmente internado en la maternidad del San Roque a disposición de la jueza de Menores Pilar Medina. Allí se le brindan las atenciones necesarias, pero imperiosamente se necesita la donación de pañales, ropitas y todo lo que necesita un recién nacido.

Ellos son padres de otros dos niños, pero le habían pedido a la Virgen de Copacabana de Punta Corral otra oportunidad de tener un hijo más. El milagro se concretó casi en lo inmediato, porque prácticamente salvaron la vida de un recién nacido que había sido dejado en medio del frío y la intemperie y Dios sabe qué le podría haber sucedido.

Lo hallaron de casualidad. La pareja emprendía el retorno a su hogar en San Pedro de Jujuy cuando individualizaron un bulto que se movía sobre la vereda. Pensaron que eran perritos abandonados, como habitualmente suele suceder. Entonces, el hombre que venía adolorido por la caminata y el esfuerzo que significó llegar hasta Punta Corral, comenzó como a jugar o interactuar con ese bulto, hasta que se acercaron y se escuchó el llanto de un bebé.

Fue tal la sorpresa que se quedaron absortos, sin reacción, sin saber qué hacer. Carolina regresó a la casa de su prima y contó lo que sucedía. Su marido quedó allí, resguardando al bebé; lo levantaron y lo llevaron a la casa ubicada en calle Zegada al 1300 porque el frío hacía estragos en ese momento.

Carolina con su marido y su prima, luego se dirigieron a la Seccional 4ta. del Barrio Cuyaya a radicar la denuncia, para seguir los pasos legales como corresponde. Informaron de lo ocurrido y se les tomó declaración. Luego llegó una ambulancia del SAME y trasladaron al niño a la maternidad del Pablo Soria. Allí lo revisaron, constataron su estado de salud, pero  no pudieron internarlo porque el hospital no tenía cama y lo derivaron a la maternidad del San Roque.

Actualmente el bebé se encuentra allí, al cuidado de los profesionales. Pero esta mañana Carolina fue a verlo y se dio con que el este nosocomio también carece de elementos para el cuidado, como un simple paquete de algodón.

En diálogo con Radio 2, la mujer contó que espera que su madre se arrepienta y regrese por su bebé, que entiende el dolor de madre y mujer ante situaciones adversas que podrían haber llevado a este estado de desesperación y abandonar al niño.

La pareja también dijo que les gustaría adoptarlo, sumarlo a su familia y darle todo el cariño y cuidado de madre y de un hogar. Para ello están dispuestos a recurrir a la Justicia o hacer lo necesario para lograr ese objetivo, según dijo Carolina a nuestra emisora.

“Bajamos ayer domingo del cerro y fuimos a descansar a la casa de un primo, para volver luego a San Pedro de donde somos. Vimos un bultito que se movía, pensábamos que eran cachorritos que habían dejado abandonados y cuando nos empezamos a  acercar hacíamos más ruido, como si jugara con mi marido. El caminaba muy despacito, muy adolorido, entonces se acercó y el bebé empezó a llorar" relató la mujer que todavía estaba conmocionada con la experiencia que le tocó vivir.

El hallazgo se produjo sobre calle Zegada, el bebé, un varoncito, tenía el cordón umbilical y sangre en la cabecita, como que recién había nacido, relató Carolina.

“Justamente con mi marido fuimos a la Virgen y le pedimos por un bebé. Lo primero que hice es salir corriendo a ver a mi prima Silvia; mi marido estaba como shockeado,  lo levantamos y lo metimos en la casa porque hacía mucho frío”.

“Yo siempre quise adoptar un bebé y sé que hay protocolo y está una lista grande de personas que quieren adoptar, pero si Dios me ayuda y quiere que sea su mamá me gustaría tenerlo” apuntó Carolina.

La mujer sostuvo que fue un milagro el hallazgo, “porque cuando llegamos a la casa de nuestra primar, ella se quedó un rato todavía charlando afuera, y no se escuchaba nada. Si nosotros no hacíamos ese juego, el bebé no lloraba y no sabemos que iba a pasar después”.

“Sólo Dios sabe por qué lo abandonaron; quiero que el bebé este bien y si que la madre se arrepienta, porque a todos nos pasa un momento de dolor, angustia, todos estamos pasando por una situación de inseguridad, el tema económico y a veces nos angustiamos las mujeres. Capaz que se arrepiente la mamá, la tuvo nueve meses y en algún momento fue feliz con ese bebé.  Voy hacer todo lo que esté a mi alcance para pelear por ese bebé y esté en mi familia” reflexionó finalmente.