"El uso de las radiaciones electromagnéticas no ionizantes no implica riesgo a la salud"
Lo aseguraron expertos de la Organización Mundial de la Salud que arribaron a la provincia con el propósito de brindar información acerca de los riesgos para la salud humana derivada de la exposición a los campos electromagnéticos.
En el marco del Programa de Apoyo Técnico brindado por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud a la Provincia de Jujuy, reconocidos profesionales de la salud y de la electromagnética enviados por esta Agencia Internacional, realizaron un en Jujuy un panel referido a las posibles incidencias en la salud de las diferentes fuentes de energía no ionizantes situadas en la provincia.
La Energía Eléctrica suministrada a los hogares, oficinas e industrias, mediante líneas aéreas o cables y estaciones o centros de transformación, que conforman los sistemas de transporte y distribución, tiene un rol esencial en el desarrollo de las sociedades modernas. Dado que el transporte y la distribución de energía eléctrica se asocia a la generación de Campos Electromagnéticos y ante el surgimiento de informaciones controvertidas respecto de posibles efectos nocivos sobre la salud humana de dichos campos, algunos emprendimientos destinados a satisfacer el aumento de la demanda de energía eléctrica en nuestra provincia se han visto obstaculizados por grupos de ciudadanos preocupados por esos eventuales efectos.
Con el propósito de brindar información con el mayor rigor científico posible acerca de los riesgos para la salud humana derivada de la exposición a los CEM, el Gobierno de la Provincia convocó a la Organización Mundial de la Salud y a la Organización Panamericana de la Salud, quienes enviaron un grupo multidisciplinario de expertos.
El Panel de disertantes estuvo conformado por el Experto en Radiaciones de la Organización Mundial de la Salud y Organización Panamericana de la Salud ingeniero Jorge Skvarka; el Investigador del CITEDEF (Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa) de la Universidad de Buenos Aires ingeniero Aníbal Aguirre; y el Director Médico de IMERASE (Instituto de Medicina, Radiomedicina y Seguridad), doctor Juan C. Giménez.
El Ing. Jorge Skvarka, enfatizó que el uso de la energía electromagnética se ha incrementado de manera más que geométrica en los últimos 50 años. Esto ha sucedido gracias al sostenido avance científico - tecnológico que permitió su aplicación en los más diversos campos. Las comunicaciones, emisoras radiales y de TV, la informática, la generación y transporte de energía eléctrica y otros usos industriales, la salud e investigación, los sistemas de navegación, la detección remota, los sistemas de defensa y otras aplicaciones menores relacionadas con sistemas de control, son ejemplos de algunos de ellos.
A la par de la evolución del uso de este tipo de energías, se han elaborado Normas de Seguridad estableciéndose los Límites de Exposición para proteger a las personas expuestas. A tal fin, la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes (conocida como ICNIRP por su sigla en inglés) y la Organización Mundial de la Salud han determinado que los valores máximos de exposición de campos electromagneticos para la población es de 200 microTeslas (medida que determina la densidad de los flujos electro magnéticos).
Destacó que la República Argentina tiene una legislación mucho más severa, ya que el límite aceptado es de 25 microTeslas. El experto afirmó que “El uso de las radiaciones electromagnéticas no ionizantes no implica un riesgo a la salud, siempre y cuando se respeten las normas nacionales e internacionales que establecen los valores máximos de exposición a los que puede estar sometido el ser humano”.
“Con el fin de llevar tranquilidad al momento de instalar fuentes de radiaciones no Ionizantes, resulta acertado solicitar apoyo de reconocidos laboratorios de medición para corroborar los niveles de exposición generados por dichas fuentes”. Como conclusión, el experto manifestó que “no debe existir preocupación alguna mientras se respeten los niveles máximos de potencia admitidos por las normas vigentes”.
A su turno el doctor Juan Carlos Giménez, médico especialista en Biofísica, aseguró que “numerosos estudios científicos -a nivel celular, en animales y a nivel humano- indican que no es posible demostrar la generación de un daño sobre el organismo causado por las radiaciones no ionizantes. Los estudios que señalaron lo contrario, no han sido verificados, con lo cual no existe base científica que sirva para afirmar lo contrario”
En tanto el Ing. Aníbal Aguirre manifestó a su turno que “una adecuada regulación de las radiaciones no ionizantes se apoya siempre en un triángulo normativo que debe contemplar y respetar las normas que regulan las condiciones para la instalación de dichas fuentes, los valores límites de exposición destinados al resguardo de la salud de la población y los protocolos de medición que sirvan para verificar el cumplimiento de estos valores”.
En la charla los expertos de las agencias internacionales de salud, respondieron y evacuaron dudas manifestadas por vecinos residentes en zonas cercanas a plantas de trasporte de energía, directores de escuelas y profesionales de la salud que concurrieron al evento.

