El Obispo celebró misa por el papa Francisco
El obispo diocesano de Jujuy, Monseñor César Daniel Fernández, presidió en la Catedral la misa por el nuevo Papa Francisco. Lo acompañó el obispo prelado de Humahuaca Pedro Olmedo.
Con la presencia numerosos fieles que colmaron las instalaciones de la Iglesia Catedral Basílica de San Salvador de Jujuy, se celebró anoche a las 20 una misa de acción de gracias por la elección del Papa Francisco.
Fue presidida por Monseñor Fernández, a quien acompañaron Monseñor Pedro Olmedo y el párroco de la Catedral, René Ruiz.
En su homilía, monseñor Fernández hizo una semblanza del nuevo Papa, al que conoció mucho por haber sido rector del Seminario de Buenos Aires, cuando el entonces cardenal Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires.
Contó que en el momento de la elección se encontraba con los obispos del NOA, reunido en Tucumán, programando las tareas pastorales del año y que la designación lo tomó por sorpresa. Con relación a la designación del cardenal argentino dijo:
“No dejamos de sorprendernos por lo que el Espíritu Santo hace en su Iglesia. Para quienes a veces la fe, como en todos nosotros, corre peligro de adormilarse, de no esperar de Dios nada nuevo, siempre nos sorprende porque Él tiene las riendas y la iniciativa de la historia. Él viene a buscar hombres concretos como buscó a los apóstoles a la orilla del lago para convertirlos de pescadores de peces en pescadores hombres. Para hacer de Pedro el fundamento de la Iglesia. Esa es la misión que tiene Francisco, nuestro querido Papa: confirmarnos a nosotros en la fe. Ayudarnos a descubrir ese Cristo que él contempla y conoce y ama por sobre todas las cosas”.
En relación a la misión del “pastor”, el obispo de Jujuy dijo:
“La verdadera dimensión de un pastor, cualquiera que sea, es ser transparencia de Jesús. Que a través de lo que vivimos, de lo que somos y lo que hacemos, la gente no mire a Fulano, Mengano al padre Daniel o a Juana, sino que mire a Jesús. Que nuestra vida sea algo translúcido. A través de nosotros se refleje Jesucristo, que es el que nos anima en nuestra vida, que da sentido a nuestra vida de fe y a nuestra vida como cristianos.
El papa Francisco lo supo ser hasta ahora. Por eso tenemos tanta ilusión y tanta esperanza de que sea un signo claro para la Iglesia de Jesucristo, en estos tiempos con los desafíos que siempre tienen los tiempos para la fe y el Evangelio, que puedan hacernos poner a todos los ojos más en Jesús. Hacer que lo contemplemos más, que lo imitemos más, que seamos cada vez más ese reflejo y esa transparencia del Señor”.
En la parte final de su homilía, monseñor Fernández recordó las condiciones del nuevo Papa. “En esta misa hemos venido a rezar por él. El ahora Papa Francisco, el cardenal Bergoglio, antes el padre Jorge siempre nos pedía: ‘Recen por mí’. Esa era la frase de despedida de cualquier contacto y encuentro con las personas. Por eso hemos venido a rezar por él.
Jujuy le debe mucho a monseñor Bergoglio, porque tuvo gestos de enorme delicadeza para con nosotros. A él no le gusta mucho viajar así que fue un gran esfuerzo cuando el padre Marcelo (Palentini) lo invitó a venir a la Asamblea Diocesana. Cuando lo hace es porque realmente lo quiere. Lo quería a monseñor Palentini y ha venido para estar al lado de él, al lado de esta Iglesia que sentía que es una Iglesia misionera, comprometida y evangelizadora.
Ustedes no lo saben, porque queda en la discreción del amor y de la caridad que se hacen a escondidas, pero estuvo muy presente personalmente, físicamente y aún económicamente en los momentos de la enfermedad del padre Marcelo para mostrar su apoyo, su cercanía, su cariño, a través de él a todos nosotros.
Jujuy le debe mucho y que esa deuda que tenemos con él se convierta en el compromiso de escuchar siempre atentamente su palabra, de escuchar sus enseñanzas y de rezar con él, para que siga haciendo en la Iglesia de Dios todo el bien que ya hizo entre nosotros”.

