El “Modelo Fellner” destina $5,30 por chico en los comedores escolares
Si bien los responsables de distintos comedores escolares de la provincia sostienen que desde abril se ha incrementado, con montos mínimos, los fondos que reciben desde el gobierno, los recursos son sin lugar a dudas insuficientes para brindar la alimentación necesaria a los chicos carenciados.
Ante esta situación, las escuelas que tienen la modalidad de comedor escolar, ya sea de jornada simple o completa, se encuentran luchando por mantener el servicio, pero con $ 5,30 por comensal por día no alcanza.
Los directivos tratan de hacer una buena administración para que la partida alcance, pero no es posible.
En diálogo con Canal 2, Modesta Méndez de la Escuela 321 “Provincia de Buenos Aires” de Alto Comedero se hizo eco de la problemática que afecta a gran cantidad de comedores escolares en Jujuy.
“Los chicos reciben por ser jornada completa, tres comidas: desayuno, almuerzo y merienda. Los de nivel inicial, por cumplir una jornada simple reciben los de la mañana desayuno y almuerzo, y los de la tarde almuerzo y merienda”, explicó al vez que enfatizó que con $2 mas por cada chico la situación cambiaria.
Luego agregó: “El fondo de comedor escolar del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria, en esta última partida sufrió un pequeño aumento. Hasta marzo estábamos cobrando aproximadamente por chico $4,30. Con la partida de abril hemos visto un incremento de la partida pero si bien es un aumento, aun no cubre las necesidades según las cantidades que nos exigen desde el área de comedores escolares”.
El retraso en la disponibilidad de los fondos y las partidas insuficientes hacen que muchas veces los chicos tengan que privarse inclusive del postre.
Los comedores escolares se rigen por un manual instructivo que apunta asesorarlos acerca de cómo administrar mejor sus recursos pero claramente no contempla del todo la realidad económica que impera en estos ámbitos.
Un dato a tener en cuenta es que el Estado y las provincias disponen anualmente de inmensas partidas presupuestarias para sostener el sistema carcelario pagando anualmente miles y miles de pesos por cada preso mientras que, en los comedores escolares estos pequeños se ven obligados a subsistir con cantidades mínimas.