El Gobierno dice defender la niñez, pero alimenta a los chicos con $4 por día
El escaso presupuesto que destina el Gobierno a los comedores infantiles de la provincia, pone en apuros a los trabajadores sociales, que con mucho esfuerzo intentan contener una demanda creciente de niños, madres y necesitados que concurren a estas instituciones en busca de una ración de alimentos que complete su sustento diario.
Pese a que la opinión crítica de los nutricionistas es unánime, cuatro pesos por día sigue siendo la cifra que destina el gobierno de Fellner a la alimentación de las nuevas generaciones que se están formando en la marginalidad.
Se trata de 30 mil menores que se ven en la necesidad de completar su alimentación en los comedores.
Aunque es público el reclamo por un incremento de los fondos que la provincia destina, ni el gobernador, ni la ministra de Desarrollo Social, Adriana Magdaleno, ni la ex candidata a diputada nacional Silvina Sadir, hoy secretaria de Niñez, se han pronunciado al respecto.
Como contrapartida, el Gobierno gasta recursos en espectáculos que sólo disimulan la compleja realidad de los chicos.
Según trascendió, el megafestival por el Día del Niño, del pasado fin de semana, habría tenido un costo cercano al millón de pesos.
El contraste de las cifras, deja al descubierto una vez más, las dificultades del gobierno provincial para diferenciar entre lo importante y lo urgente, mientras los comedores infantiles continúan esperando.
Consultado sobre el particular, el diputado provincial Carlos Oehler consideró que el refuerzo alimentario que puede ser necesario desde el Estado, debe darse en el marco de la familia. “La reestructuración, el fortalecimiento de la familia es uno de los requisitos que nosotros entendemos como básicos para el desarrollo del niño y para prepararlo para su desempeño futuro en la sociedad. A partir de allí, cuando uno analiza en ese contexto, educación, salud y la asistencia alimentaria, evidentemente las políticas del Gobierno dejan muchísimo que desear en cuanto a efectividad y a lograr los objetivos que están planteados en términos del compromiso que en su momento se llamaron las famosas metas del milenio, que tenían que ver con el ataque a la mortalidad infantil y a la desnutrición infantil. En lo particular nosotros creemos que las políticas que el gobierno provincial tiene para la infancia, son altamente deficientes, son de muy bajo resultado, a pesar de que se ponen en algunos casos importantes recursos. Hablar de cuatro pesos para dar de comer a un chico, marca claramente que lo que estamos haciendo es una alimentación baja en los elementos nutritivos que permiten un desarrollo fuerte y sostenible del niño.”