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El gobierno confía en vender el Ingenio La Esperanza en 30 días

En las últimas horas hubo negociaciones en Buenos Aires para lograr la cesión de la deuda del estado nacional a la provincia; buscan resolver la quiebra para entregar una empresa saneada a un inversor privado que sostenga un proyecto de largo plazo.

La quiebra del emblemático ingenio azucarero La Esperanza se encuentra en etapa de definiciones de acuerdo a lo que manifiestan funcionarios del área de producción del gobierno provincial. 

El gobierno busca equilibrar las finanzas de la empresa, cancelando las deudas que provocaron la quiebra hace décadas, para concretar una venta a inversores privados. 

Uno de los principales acreedores de la empresa es el estado nacional, aportante de fondos destinados a sostener el funcionamiento de la empresa, de la que viven más de mil familias. Según informó el ministro de producción, Juan Carlos Abud Robles, se trata de un 25% de la deuda total. 

La provincia intenta que las acreencias de la Nación sean cedidas a la provincia a fin de reducir el pasivo de la empresa. 
Se trata de un punto de conflicto, entre muchos, arrastrados a lo largo de dos décadas de desorden financiero. 

Los organismos recaudadores como AFIP también le reclaman deudas al ingenio por la falta de aportes patronales de sus trabajadores. El gobierno asumió un compromiso de pago por 406 millones de pesos para solucionar esta situación. 

Así, uno a uno, deberán ser cancelados los desajustes para equilibrar las cuentas de la histórica fábrica. 

“La deuda pre concursal cifra del orden de los 200 millones de pesos, la post concursal la tiene Nación con numerosos organismos. Además ingresó el ingenio a una moratoria por una deuda de 400 millones de pesos por aportes previsionales; es un desorden se arrastra desde hace 40 años”, explicó Robles. 

No obstante, el ministro arriesgó que “la definición puede estar en 30 días”. 

Respecto del inversor privado que llegaría – se habla del grupo colombiano Omega - el gobierno busca que exista un proyecto de largo plazo para el ingenio. “Una solución definitiva por mucho tiempo”, en palabras del funcionario. 

En cuanto a las críticas del sector gremial, Robles volvió a notar mala intención. “No es cierto lo que dice el sindicato. Ya se están haciendo las pruebas hidráulicas, pruebas de gas para que se prendan las calderas”, afirmó en relación a la demora en el inicio de la zafra. 

“Yo no comparto, hay una cuestión política mezclada, otra vez, que es lo que ha dificultado y ha hecho que este conflicto beneficie a unos pocos”, finalizó.