Dos charlas magistrales de periodismo con Teódulo Domínguez
Teódulo Domínguez es graduado en periodismo. Durante sus estudios fue presidente de la primera Federación de Estudiantes de Periodismo de la República Argentina. Junto con los periodistas Oscar Fernández Real y Juan Tamigi, fundó el Centro de Extensión e Investigaciones Periodísticas que funcionó en el edificio del Círculo de la Prensa de Buenos Aires.
Seleccionado entre periodistas de América latina, fue becado y estudió en la School of Journalism de la University of Minnesota, Estados Unidos de América; más tarde formó parte de la redacción de "The San Diego Unión", diario de California. Durante 14 años actuó en el diario "La Nación", de Buenos Aires, donde fue jefe de los equipos de redactores de Casa de Gobierno, ministerios del Interior y de Justicia, Política y Fuerzas Armadas. Al mismo tiempo, fue presidente del Círculo de Periodistas de la Casa de Gobierno por un lapso de tres años.
Becado nuevamente, viajó a los Estados Unidos donde visitó diversas universidades y dialogó con profesores de 14 facultades de periodismo y comunicación colectiva sobre la educación del periodista. Al cubrir notas para "La Nación" y "Clarín", y en otros momentos, ocupado en conocer planes de estudios, viajó a varios países de América Latina, así como a España, Portugal, Italia, Alemania Federal, Suiza, Francia y Gran Bretaña.
En el campo docente fue profesor y director del departamento de Periodismo de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y profesor, por concurso, en la Escuela Superior de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, donde ejerció durante 24 años. En la actualidad tiene su propio diario digital.
En una breve charla con Canal 2 Noticias, Teódulo Domínguez destacó que “Hablar de periodismo es hablar de un periodismo de ayer y uno de hoy. Sí, es evidentemente una comparación inapelable, no se puede evitar. Hubo dos periodismos, como en el periodismo de ayer que había que compararlo con el anterior que era amarillismo norteamericano. Estamos permanentemente dando vuelta, evolucionando o involucionando”.
Según Domínguez, “hemos retrocedido, pero como toda cosa humana”. “Yo veo que el periodismo lo están ejerciendo en estos momentos muy pocas personas y hay una invasión de “seudos” periodistas o falsos periodistas, que probablemente con buena intensión, creen que lo que hacen lo hacen bien; hacen farándula, hacen locución, hacen propaganda, y son periodistas. No, periodista es una condición que se gana a fuerza de reconocimiento público. Vos sos periodista si yo te reconozco. Vos sos periodistas si tu audiencia te reconoce como periodista, sino no. Además es tan honorable ser periodista como locutor, pero mezclar las dos cosas no. Es imposible, no se puede estar haciendo locución que implica una tarea determinada y al mismo tiempo estar muy bien informado porque está haciendo lo tuyo. Tampoco se puede hacer locución y estar pasando un aviso de una fábrica de termos, o de colchones, y pretender ser periodistas. Las dos se pueden hacer pero por separado”.
Según dicta la experiencia de Domínguez, “ha llegado esa gente por falta de información, por falta de formación. Esa gente no ha entrado al debate universitario que hay entrar para analizar cuál es el rol del periodismo, cual es su misión, su rol y su papel. Yo creo que el rol del periodista es dar información”.
También hizo referencia a la permanente confrontación de “medios de comunicación contra gobierno, y gobierno contra medios” y en ese sentido destacó: “No se puede evitar y lo que es interesante es que hay libertad de expresión. Yo tengo una pequeña revista en Villa Elisa, en La Plata, y a mí nadie me hizo nada; yo sé que hay periodistas que están atacados, pero son muy pocos casos. Yo no noto que el gobierno nacional o provincial, estoy hablando de la provincia de Buenos Aires, le diga a los periodistas qué tienen que hacer o qué esto no lo pueden decir. En todo caso me parece que el periodista se pasa de revoluciones y trata de congraciarse con el gobierno para ligar algún aviso. Es una cosa distinta. En mi caso personal, no puedo hablar de mis colegas, yo ejerzo el periodismo sin que nadie me diga nada”.
En ese sentido, dijo que su revista, que es un mensuario, jamás ha publicado un aviso del gobierno. Se nutre con los avisos comerciales de la ciudad. “No tengo o no tenemos ataduras, con el equipo nuestro podemos hablar con total libertad, cosa que hacemos”.