Desopilante: “No vamos a ponerle la soga al cuello a Gelmetti por una escuelita de Yoscaba”
Bazán intentó defender la gestión de la ministra Florencia Gelmetti minimizando algunas críticas. “No vamos a pretender ponerle la soga al cuello por una escuelita de Yoscaba o por ahí”, afirmó, como si el derecho que tiene un chico de la Puna a educarse no fuera el mismo que tiene uno de los barrios más acomodados de la capital.
Diariamente la producción de nuestro multimedio recibe innumerables denuncias de padres y docentes por el mal estado de las escuelas de la provincia. A pesar de ello, la impericia de las autoridades educativas por dar soluciones es exasperante, cuando no es que niegan la realidad.
Pareciera que para Bazán, dictar clases en escuelas hacinadas es normal. Consultado al respecto, el dirigente dijo que a su entender el desarrollo de las actividades escolares en esta primera parte del año ha sido normal, como si no estuviera al tanto de los problemas que se presentan a lo largo y a lo ancho de la geografía provincial.
“El sueño de muchos sindicalistas y de nosotros los docentes sería tener escuelas de primera línea, en condiciones y dar clases como corresponde y llegar a un fin del ciclo como llegan en muchos países del mundo”, sostuvo Bazán, que ha decidido antes que nada soñar y después actuar como dirigente gremial para lo cual fue elegido. Si tuviera que actuar, debería pedirle la renuncia a la ministra de Educación.
Para el dirigente de ADEP, la escuela cumple un rol más que importante. “Un país, una provincia, una ciudad, un municipio, que no forma a sus generaciones desde la escuela, es un país que no va a tener futuro”, afirmó, pero sin embargo pareciera que para él, en el esquema del dictado de clases la escuela “como espacio físico” no tiene ninguna importancia”. Olvida o ignora que sin establecimientos en condiciones, lo anterior sólo queda un mero ideal.
Con respecto a la necesidad de evaluar a los docentes, Bazán se manifestó en contra y dijo que esto sería “hablar de un fracaso de la formación de un docente”, cuando en realidad se trata de nivelar para arriba como en las naciones desarrolladas. Los países exitosos no defienden las corporaciones sino que priorizan sus recursos humanos.