Denuncian que el estado de la Escuela rural de El Durazno es “deplorable”
La directora del establecimiento reclama urgente ayuda del Ministerio de Educación y dice que de no conseguirla se verán obligados a suspender las clases.
La situación se repite a lo largo y ancho de la geografía provincial, a pesar de que ya ha transcurrido un mes y medio de la fecha prevista para el inicio de las clases. Todos los años ocurre lo mismo; llega marzo y comienzan los reclamos de las autoridades y docentes de los distintos establecimientos educativos, que reclaman por malas condiciones edilicias.
Esta vez es el turno de la Escuela Rural de El Durazno, paraje ubicado a dos horas de caminata desde Tilcara.
La directora del establecimiento, Amalia Colque, bajó hacia esa ciudad aprovechando la Semana Santa, con la intención de dirigirse a esta capital para solicitar ayuda a las autoridades del Ministerio de Educación.
La docente aprovechó la oportunidad para explicar la situación a través de los micrófonos de Radio 2. Dijo que el estado del edificio es “deplorable” y que están a punto de suspender las clases porque no se hicieron los arreglos pertinentes que correspondían al mes de febrero. “Nosotros hemos comenzado las clases formalmente en marzo. Llegamos al edificio, nos damos conque no se hizo ninguna reparación. Uno se tiene que pelear con todos para que te escuchen”, comentó.
En conversación con nuestro corresponsal en la Quebrada, Colque relató que se han roto las chapas del techo, por lo que en marzo suspendieron el albergue porque los dormitorios se llenan de agua.
“Otro de los grandes riesgos es el del comedor, que tiene el techo sostenido por un palo, ya que se rompió el tirante que sostiene todas las chapas. Pongo sobre aviso que cuando haya una fatalidad no nos lamentemos porque ya conocen el estado del edificio. Lo único que nos queda es que se puedan suspender las clases, porque no está en estado el edificio y los alumnos realmente corren riesgo en los albergues, que recién ahora dicen que van a arreglar.
La mujer manifestó sus dudas de que se pueda arreglar el comedor de la institución, porque el presupuesto ministerial no contempla el cambio de las chapas.
Peor esto no es todo. Colque dijo que hay paredes a punto de colapsar y que de no obtener una pronta respuesta, se verán obligados a suspender las clases.
“Falta el reboque en distintos sectores. La escuela no entró en emergencia a pesar de que hay paredes que se han desmoronado y están a punto de colapsar las dos paredes de las que se cayó el revoque. De todo esto tiene conocimientos el ministerio; nosotros estamos viendo ahora la situación con los papás. Tenemos actas labradas donde se deja constancia de que no se puede brindar más albergue”, finalizó la directora.
Así está la situación en la escuelita rural 351; olvidada por las autoridades, en medio de la montaña, donde la gente más la necesita.

