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Denuncian mala praxis en Palpalá

Una familia de Palpalá denunció la muerte de un hombre de 31 años que se hizo atender en el Hospital Wenceslao Gallardo. Aseguran que no recibió a atención adecuada.

El hombre se sintió descompuesto después de comer un sándwich, por lo que se dirigió al hospital donde le colocaron una inyección para calmarle el dolor. Como al rato se sintió peor y no podía mover sus extremidades, llamaron al hospital para que lo atendieran pero les dijeron que no tenían ambulancia en ese momento, por lo que debió ser trasladado por los bomberos.

Una vez en el lugar y después de una considerable espera, según el testimonio de familiares, el hombre fue atendido y lo inyectaron nuevamente. Poco después falleció.

“Lo llevamos nosotros simplemente por un dolor de estómago y porque no le funcionaban las piernas. Después lo dejaron solo como un perro en la camilla. Mi hija entró porque él quería vomitar y vio que ya estaba con los ojos blancos. Salió y me dijo ‘mamá se nos muere’”, relató Rosa Fernández, la suegra del joven a Palpalá hoy”.

“Yo le pregunté a los médicos y a las enfermeras. Cuando les pregunté cómo está mi yerno me dijeron ‘esta bien, reaccionando bien’ y a los diez minutos el médico minutos dijo ‘se murió’, como si nada. No le llevamos un perro. Le llevé mi yerno, el esposo de mi hija”, comentó la mujer.

Fernández dijo que la primera vez lo llevó la esposa. “Le pusieron un inyectable y le dijeron ‘andá a la casa a descansar’. Ni siquiera le hicieron un estudio, ni siquiera lo controlaron. Encima tuvo que esperar más de cuatro horas para que lo atendieran ¿qué hacía el médico?” se preguntó.

La viuda, Ana Claudia Churquina, relató que luego de la primera de las atenciones le dijeron que el lunes se hiciera unos estudios y que recién sacara turno para el médico clínico.  Volvieron a la casa y allí empeoró. Fue entonces cuando llamaron al hospital y luego a los bomberos locales para poder trasladarlo. La mujer dijo que se fue totalmente consciente y hablando sin problemas.

“Cuando él entró a mí no me dejaron entrar. Pasaron 45 minutos y (lo atendieron) gracias a que una chica que está ahí apuraba al médico para que lo atendieran. Pasó más de media hora, 45 minutos. Así nos tenían. Pasaron 45 minutos, recién lo dejaron solo. Ahí es cuando yo me metí. Yo entré y él me dijo ‘gorda quiero vomitar’. Le puse una toalla y lo único que pudo hacer es tirar una saliva blanca y cuando lo volví a ver ya tenía los ojos un poco blancos. Salí y dije a la  enfermera que estaba mal y salieron dos enfermeros. Pasaron diez minutos y recién sale el médico para verlo, cuando ya le había agarrado el paro”, relató la esposa ante las cámaras de Canal 2.

Los familiares esperaban esta tarde que les entregaran el cuerpo para poder velarlo, ya que previamente se debía realizar una autopsia.