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Crece la tasa de jóvenes migrantes jujeños por falta de empleo

Jujuy posee una tasa de migración del 3% anual por demanda laboral y preparación Universitaria. La cifra representa la fuga 17.000 habitantes al año, de los cuales el 87% son jóvenes de entre 20 y 35 años.

La retirada de jóvenes de la provincia, se debe definitivamente la falta de empleo, que se ha convertido en el principal impulsor para que emigren en busca de nuevas oportunidades laborales, a pesar de que muchos de ellos se capacitan en nuestra provincia pero no son contenidos laboralmente.

Un ejemplo de ello son los jóvenes que egresan de la escuela de Mina o de las escuelas técnicas; que muy pocos se insertan laboralmente en la provincia. En su mayoría consiguen contención laboral en provincias del sur o centro del país.

Se estima que la población creció un 9,9 por ciento durante los últimos 10 años, es decir a uno por ciento anual. De 610.000 habitantes en el 2001, a 670.000 habitantes en 2010, siendo la tasa de natalidad de 13.400 jujeños promedio por año y la tasa de mortandad alrededor de 3.700 defunciones (5,6 por ciento).

Consecuentemente, hay un saldo positivo de crecimiento demográfico del orden del uno por ciento anual. Sin embargo esta cifra no se verifica en su proyección inter censal, ya que Jujuy en cuanto a aumento demográfico, como provincia de frontera, tiene una aumento de la población en la franja niñez / adolescencia (10-15 años), porque se establecen en Jujuy, no sólo foráneos de manera individual, sino que además llegan sus familias.

Esta alza del orden del 3 por ciento anual, se ve contrarrestada por el saldo negativo en materia de migraciones de Jujuy, porcentaje cercano al 4 por ciento, por lo que hay una salida de unos 17.000 jujeños en busca de oportunidades; 5.000 por razones de estudios y 12.000 por razones laborales.

La pobreza estructural sigue siendo el factor precario que no logra contener a las generaciones emergentes de la provincia de Jujuy. Sin duda hay un problema de enfoque por parte de la política.

La vecina provincia de Salta demuestra que a pesar de poseer dificultades semejantes, un descenso en la tasa de migración, ofrece a sus coterráneos más alternativas de empleo, por medio de la promoción del proceso de industrialización y la generación de empresas de servicios que depararon en una menor tasa de desplazamientos.

La enorme contención que provocaron más de 65.000 planes sociales, logró reducir el éxodo en el primer tercio del intervalo inter censal (2001/2010) retomando la proyección ascendente hacia finales del mismo, debido a que el modelo y la inflación, no satisfacen las expectativas de los militantes sociales, ni de los jóvenes que buscan el ascenso social.

Pero los planes sociales no son garantía de un buen futuro, por cuanto no generan una actividad productiva; no son una fuente laboral ni de capacitación, razón por la cual sirven como medida de contención solamente.

Jujuy debe indagar en la estadística para abordar problemas estructurales de enorme complejidad. Hasta la fecha no se problematiza la floja base de oferta laboral, ya que la misma (tasa vegetativa) debería estar  el orden de los 8.500 empleos formales anuales, algo demasiado utópico en la provincia de Jujuy, que en ciertos rubro sufre contracciones.

Otro de los factores correctivos podría resultar un mayor control del área de frontera, pero Argentina firmó un acuerdo de libre circulación en el Mercosur, por lo que las garantías constitucionales se cumplen, sin contemplar las demandas no satisfechas de los habitantes nativos.