Crece la incertidumbre sobre el estado de la nueva maternidad
A 20 días de la inauguración del flamante hospital materno infantil, que se presumía como un centro modelo y de referencia en la región del NOA, las escasas prestaciones y el bajo de numero de partos que albergó hasta el momento, siembran un manto de sospechas sobre si efectivamente el hospital se encontraba en condiciones para su apertura.
Por este motivo, profesionales y trabajadores del nosocomio realizaron una asamblea, en donde manifestaron su preocupación por la situación en un hospital que aún no logró habilitar el quirófano ni la sala de urgencias por inconvenientes logísticos, y permanece catalogado como de baja complejidad.
Los médicos consideran que la evidente fragilidad en la que se brinda la atención a las madres y los recién nacidos, compromete además su labor y los pone en riesgo ante la responsabilidad de cuidar a los pacientes.
El nuevo hospital comenzó a proyectarse a fines de 2009, bajo la gestión de Walter Barrionuevo en la provincia. Cinco años más tarde, el gobernador Eduardo Fellner anunció, en medio de una visita del Ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, que la tardía obra finalmente sería inaugurada antes de que se termine el mes de agosto.
El 31 de agosto, en consecuencia, el Gobierno pudo mostrar la foto de la primera madre dando a luz en el nuevo nosocomio.
Sin embargo, a 20 días de aquella escena, hoy los partos se siguen concretando en su gran mayoría en la antigua maternidad del Hospital Pablo Soria.
Los profesionales manifiestan su preocupación ante la posible improvisación del Gobierno para acelerar los tiempos de apertura de la nueva maternidad, y advierten que las especulaciones en el área de salud, pueden costar muy caro.