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Coronavirus en Jujuy: colapsan las terapias intensivas y ya eligen a quien ponerle un respirador

"La comunidad lo debe saber, el sistema está saturado", reveló el médico intensivista Miguel Salva; usan protocolos de bioética para optar entre pacientes según la comorbilidad.
  • Situación crítica del sistema de salud en Jujuy por el coronavirus.
  • Un representante de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva confirmó el escenario más temido.
  • Los hospitales no dan abasto y eligen entre pacientes graves a quien asignar un respirador.

El colapso del sistema sanitario que provocó la pandemia de COVID 19 en países del mundo, finalmente llegó a la Argentina y ocurrió en la provincia de Jujuy, donde las terapias intensivas no dan abasto y los médicos deben recurrir a protocolos para elegir, entre pacientes graves, a quien asignarle una cama con respirador artificial.

Lo hizo saber el médico intensivista Miguel Salva (M.P. 3297), responsable de la filial en Jujuy de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), quien en declaraciones a Radio Nacional aseguró que ese momento que sufrieron países de Europa, como Italia y España, se replica en la provincia del norte por estas horas y, siendo consciente del impacto de sus palabras, eligió comunicarlo para generar consciencia en los sectores de la sociedad jujeña que siguen circulando como si el virus no existiera.

“Estamos en esa situación, lamentablemente, es algo que la comunidad debe saber, hoy tenemos que elegir a quien ponerle y a quien no un respirador porque no damos abasto, el sistema está saturado”, expresó el médico.

El criterio para determinar esa decisión extrema está guiado por normas de bioética, que el intensivista explicó con un ejemplo. “Los años de vida no es un punto esencial, se decide en base a la sumatoria de comorbilidades, el nivel de gravedad de los pacientes, porque podés tener una persona de 40 años de edad y una enfermedad terminal, como un cáncer, con una pobre expectativa de vida, frente a una persona de 70 años sin ninguna comorbilidad y que tiene una calidad de vida aceptable, entonces ahí uno ya sabe claramente a quien la va a asignar el respirador”, indicó, confirmando un escenario impensado para la provincia hace tan sólo dos meses.

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Aunque la confirmación llega desde el testimonio de una voz autorizada – Salva es médico del sanatorio del Rosario, uno de los más importantes de la provincia, y como referente de la SATI mantiene diálogo constante con sus pares - numerosos profesionales en privado y en público vienen advirtiendo sobre el impacto que tuvo el ascenso vertiginoso en la curva de contagios.

Durante la primera semana de agosto, el vicepresidente del Consejo Médico de Jujuy, Sergio Barrera Ruíz (M.P. 2447), había advertido que las camas críticas en Jujuy eran “un bien escaso”. “Los respiradores no llegan a 120 en toda la provincia, o sea que conseguir una cama con un respirador y con oxígeno es uno de los bienes más escasos”, declaró Barrera Ruíz, quien renunció a su cargo como director de epidemiología durante los primeros días de julio porque, según sus palabras, no le comunicaban los datos. “Fue la primera vez en 25 años que me pasó algo así”, dijo aquella vez.

Referentes de los equipos médicos que trabajan para el gobierno, consultados por JujuyAlMomento expresamente sobre este tema, remarcaron que “no se abandona a ningún paciente, se trata de brindar la mejor atención posible en el contexto de un sistema muy estresado”, contestando sin desmentir el cuadro descripto por el referente de la SATI.

Hay otro dato elocuente que Salva hizo notar: Jujuy suma 230 personas fallecidas en una población estimada en 700 mil habitantes, lo que da una tasa de mortalidad similar a la de Buenos Aires, que tiene 270 muertos por millón de habitantes, pero en Jujuy esto se dio en sólo dos meses de circulación comunitaria de coronavirus. Bonaerenses y porteños sufren el virus desde marzo, mientras que Jujuy lo padece desde junio, con la diferencia de que el sistema sanitario local resistió menos.

“Jujuy ha tenido un ascenso impresionante de casos y eso ha saturado el sistema y tenemos que echar mano a esas guías para elegir a quien ponerle un respirador”, explicó.

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Miguel Salva, el médico intensivista que advierte sobre la saturación del sistema de salud en Jujuy.

Camas sin médicos, un recurso inútil

El gobierno provincial optó desde el 9 de agosto por omitir sistemáticamente - a pesar de las insistentes consultas de este medioinformación sobre el número de camas de terapia intensiva disponibles. La razón podría hallarse en la inexactitud en la que incurrió el gobernador Gerardo Morales, al informar durante meses que se habían logrado alcanzar 172 camas críticas, de las cuáles 120 contaban con un respirador artificial.

Lo que Morales omitía era que ese recurso físico, con el que la provincia en principio sí contaría, no tiene equipos entrenados para manejarlos: faltan médicos, enfermeros y kinesiólogos con formación específica para desempeñarse en una Unidad de Terapia Intensiva.

Desde aquel 9 de agosto en el que el gobierno tuvo que reconocer que sólo 58 camas estaban operativas, de las cuales 54 se encontraban ocupadas (el recordado “93%” de ocupación) el dato nunca más volvió a ser informado oficialmente.

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Camas críticas. Desde el 9 de agosto que el gobierno omite informar oficialmente el dato. Esta fue la última placa exhibida.

Salva, en la misma entrevista, reveló que desde el inicio de la pandemia, el Ministerio de Salud fue advertido de este cuello de botella: había sólo 54 médicos de terapia intensiva y eran necesarios al menos 50 más para poder disponer de todo el recurso físico que el gobierno estaba comprando.

Con eufemismos, el Ministro de Salud de Jujuy, Gustavo Bouhid, dijo sobre el cierre del útimo informe oficial que “está muy complicada la situación para conseguir camas”, pero inexplicablemente no brindó precisiones.

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El informe de los médicos generalistas Mariano Lozza y Lorena Záppoli, enviados por el Ministerio de Salud de la Nación entre 1 y el 10 de agosto, cuestionó este punto: la provincia carece de un sistema para conocer en tiempo real las camas de terapia intensiva operativas disponibles. En caso de que los funcionarios provinciales lo sepan, omiten sistemáticamente informarlo.

“A medida que aumenta la curva va a haber mayor necesidad de camas, entonces es muy importante que cortemos la cadena de transmisión porque está muy complicado conseguir cama, y es mucha la gente que está pidiendo la asistencia”, comentó de forma imprecisa el ministro Bouhid.

El gobernador Gerardo Morales, quien participará de un encuentro con el presidente Alberto Fernández este lunes 31 de agosto, dijo que aprovechará su visita a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para conversar con distintos colegios de profesionales a fin de conseguir recursos humanos. “Necesitamos médicos, hay mucha gente sin uno en estos momentos”, reconoció.

Así el gobierno provincial, entre eufemismos y omisión de datos, admite la situación que los profesionales advierten desde hace semanas: faltan médicos, de manera que no se pueden habilitar camas, y en consecuencia, hay que elegir a qué paciente salvar.

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De izquierda a derecha, el infectólogo Omar Gutiérrez, el gobernador Gerardo Morales y el ministro de salud Gustavo Bouhid, máximos responsables del COE.

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Sergio Barrera Ruíz, vicepresidente del Consejo Médico de Jujuy, uno de los médicos que advirtió sobre la crítica situación en Jujuy.