Jujuy | Jujuy

Condenaron a perpetua al asesino de Rosita Romero Juárez

El Tribunal en lo Criminal N° 3 condenó a prisión perpetua por femicidio a Juan José López por el crimen de la joven en Libertador General San Martín en 2015, cuando la estranguló luego de haber abusado de ella.

Hace instantes el Tribunal en lo Criminal N° 3 condenó a prisión perpetua por femicidio a Juan José López.

El acusado fue hallado culpable del femicidio de Rosa Romero Juárez y condenado por el delito de “Privación Ilegal de la Libertad seguido de Abuso Sexual con Penetración seguido de Homicidio Doblemente Calificado por Femicidio y Criminis Causa”.

López habría cumplido una condena de ocho años en prisión por un delito de similar característica. Con este antecedente, los familiares pidieron públicamente la semana pasada que se le dicte la pena de cadena perpetua. “Entre el jueves y viernes será la sentencia y le pediría a la Justicia, a los jueces que no tengan compasión, porque nosotros sufrimos muchísimo”, afirmó Francisco Romero, abuelo de la mujer asesinada en esa ocasión.

De acuerdo a la requisitoria fiscal, el 2 de febrero de 2015, aproximadamente a las 01:40 horas de la madrugada, el inculpado habría interceptado a la víctima, Rosa Alicia Beatriz Romero Juárez, de 21 años de edad, en Avenida Libertad de la ciudad de Libertador General San Martín, donde, la habría llevado por la fuerza hasta una parada de remises ubicada en Avenida Antártida Argentina frente a la Terminal de Ómnibus, la habría obligado a abordar un remis para emprender viaje a la localidad de Calilegua.

Posteriormente, ya en dicha localidad, el acusado habría procedido a trasladar a la mujer, por la fuerza, hasta el interior de una vivienda ubicada en el barrio Tupac Amaru, de propiedad de su hermano.

En dicho inmueble, Juan José López, habría abusado sexualmente de la víctima, y luego, con un pasa cable de plástico, la estranguló con el mismo dando dos vueltas por su cuello; colocándole, además, un trapo en la boca y una venda sobre la nariz y boca.  

Luego de ello, le habría quitado los calzados y con los cordones del mismo la habría atado los pies y manos hacia atrás, y la introdujo en un cajón que habría colocado dentro de una de las habitaciones de la vivienda, para luego retirarse del lugar.