Comedores escolares: Docentes denuncian partidas atrasadas e insuficientes
Los docentes salieron a la calle a manifestar su indignación debido a las partidas insuficientes y, en muchos casos, atrasadas, que reciben para poder posibilitar la compra de alimentos para los niños que asisten al establecimiento educativo que brinda este servicio.
“En la escuela tenemos merienda escolar. Hasta el año pasado, más o menos octubre y septiembre, podíamos todavía servirles yogur a los chicos cada 15 días. Cuando no había tanta crisis se le servía una vez por semana más otros derivados lácteos también una vez por semana. Después tuvimos que extender los tiempos, cada 15 días, después una vez cada mes y ahora ya ni hablamos de yogur, ahora es mate cocido, anchi, o arroz con leche”, explicó alarmada una docente.
Asimismo, indicó que, en el marco inflacionario actual, cada vez son más los chicos que dependen de este desayuno para poder asistir a la jornada escolar con normalidad y asimismo, remarcó que los niños, en muchos casos, recorren grandes distancias para poder asistir a la escuela y lo hacen con el estomago vacio y con una necesidad que posteriormente no es satisfecha adecuadamente en el establecimiento educativo.
“Dependen de ese desayuno para poder estar durante toda la jornada en la escuela. Los chicos se desesperan para llegar a la casa y almorzar”, señaló.
Por otra parte, una docente se refirió a los aumentos que hubo en cuanto a las partidas para los comedores escolares: “Es una burla total lo que el gobierno hace con todos los maestros de la docencia y sobre todo con los niños. Se habló de un aumento de 20 centavos para los comedores. ¿Que me digan que comen o que compran con 20 centavos?”.
Una partida por comedor escolar ronda hoy los $ 7.40 por chico, habiendo sufrido un aumento de alrededor de $1 en relación al año pasado.
Si, hoy por hoy, el desayuno principal en un comedor escolar para un niño jujeño es un mate cocido con un pedacito de pan, cabe sin lugar a dudas, replantear los montos de las partidas para que se adecuen a los costos actuales y permitan de esta forma incorporar valores nutricionales reales e imprescindibles.