Perpetua para los asesinos de Fernando Reyes: justicia para el jujeño calcinado en Catamarca
Tras el veredicto del jurado popular en Belén, la ex pareja de la víctima y su cómplice recibieron la pena máxima. Una tercera implicada fue condenada por encubrimiento. El crimen del hombre oriundo de Pampa Blanca llega a su cierre judicial.
Luego de casi cuatro años de incertidumbre, horror y una intensa lucha por parte de su familia en Pampa Blanca, la justicia de Catamarca dictó sentencia definitiva por el brutal asesinato de Fernando Reyes.
El tribunal, basado en la decisión de un jurado popular, aplicó las penas más severas para los responsables de terminar con la vida del jujeño en diciembre de 2022.
Danna Martínez, quien fuera pareja de la víctima, y Simón Toranzos fueron condenados a la pena de prisión perpetua. El jurado los halló culpables de homicidio agravado por alevosía, sumándose el agravante del vínculo en el caso de Martínez.
Por su parte, la tercera involucrada, María Villagra, recibió una condena a tres años y dos meses de prisión por el delito de encubrimiento agravado, tras comprobarse que colaboró en el ocultamiento de las pruebas del macabro hecho.
Un plan macabro y meses de engaño
El caso, que conmocionó a ambas provincias, se inició con la desaparición de Reyes en la localidad de La Ciénaga. Durante meses, Martínez sostuvo una red de mentiras, enviando mensajes desde el celular del fallecido para hacer creer a su familia en Jujuy que Fernando se había marchado por voluntad propia.
Sin embargo, la verdad salió a la luz en mayo de 2023, cuando los peritos forenses hallaron restos óseos calcinados y enterrados a orillas del río Belén. La investigación determinó que Reyes fue atacado a traición con un golpe de piedra en la cabeza y luego sus restos fueron quemados para borrar evidencias.
Cierre de un ciclo de dolor
Familiares de Fernando Reyes, que se trasladaron desde el interior de nuestra provincia para presenciar el debate, expresaron su alivio tras conocerse el fallo de la audiencia de cesura este 14 de abril.
Con este veredicto, se pone fin a uno de los capítulos más oscuros de la crónica policial regional, reafirmando el pedido de justicia que movilizó a la comunidad de Pampa Blanca desde el primer día.