La defensa de Milagro Sala pidió nuevas pruebas y el juicio podría extenderse
Para la presente jornada estaba previsto que el Tribunal Oral Criminal Federal N°3 dicte sentencia en el juicio que se desarrolla en contra de Milagro Sala, Graciela López y Ramón Salvatierra, por su supuesta participación en el violento escrache que sufrió el entonces senador Gerardo Morales, junto a un grupo de políticos y académicos, cuando se disponían a brindar una conferencia en la que cuestionarían el manejo poco transparente del dinero público por parte de las organizaciones sociales.
Tras tres jornadas de audiencias y declaración de testigos – incluida la propia Milagro Sala – se preveía que el tribunal, compuesto por los jueces Mario Juárez Almaráz, Alejandra Cataldi y Federico Santiago Díaz, dé el veredicto final.
Sin embargo, una solicitud realizada por la defensa de Sala podría prolongar esa resolución.
Las abogadas de la dirigente, Elizabeth Gómez Alcorta y Paula Álvarez Carreras, cuestionaron el testimonio del testigo clave en la causa, René Arellanos, alias “Cochinillo”, un ex integrante del círculo que rodeaba a Milagro Sala, quien luego de enemistarse con la dirigente declaró que el escrache fue orquestado en el propio domicilio de la acusada.
Sus abogadas intentan probar que el testimonio es parcial e interesado y para ello pidieron probar que el testigo mintió al afirmar en un primer momento que no tenía ninguna relación con el Estado al momento de los hechos, sin embargo aparecería en registros públicos como empleado de Casa de Gobierno.
Para comprobar esto, la defensa de Sala solicitó que se libre un oficio a fin de que las actuales autoridades de gobierno contesten sobre esta situación.
Por otro lado, las abogada de la líder de la organización Tupac Amaru acusaron de parcialidad al presidente de Trámite, el Juez Juárez Almaráz, por la manera en la que interrogó a los testigos.
Así, una suerte de batalla judicial se libra durante las audiencias en las que la querella mantiene un perfil bajo sin demasiada exposición, mientras que la defensa intenta pelear en cada instancia para evitar una condena contra Milagro Sala, en uno de los hechos paradigmáticos que marcó el quiebre en su relación con el actual gobernador Gerardo Morales.