Comenzó juicio a colombianos por el asesinato de dos comerciantes
Millán y Juarez fueron asesinados el 3 de abril del 2013 en una vivienda del Barrio Almirante Brown, donde residían los inculpados. En ese lugar, Jhonny Aragón Candelo, Andrés Felipe Riascos Caicedo, Gladys Katherine Balanta, Anchico y Lina Marcela Silva Balanta, esperaron a sus víctimas, quienes habitualmente iban a recogerlos y lo atacaron.
Millán ingresó primero a la vivienda y fue golpeado brutalmente por los nombrados. Previamente aumentaron el volumen de la música, para no ser escuchados por los vecinos. En esa circunstancia fue amordazado y reducido en el piso, atado de pie y manos, se le tapó los ojos y la boca y nariz con una cinta de embalar, lo que luego le causó la muerte por asfixia.
De igual manera, los colombianos actuaron con Juárez, que ingresó a la vivienda de inquilinato ante la demora de su patrón, Millán.
Luego de cometer los dos crímenes, los inculpados se trasladaron a la casa de Millán, donde con engaños a la empleada, accedieron a la vivienda sustrayendo una considerable cantidad de dinero, cerca de 450 mil pesos con lo cual pretendían fugarse.
Con la repartija del dinero, se trasladaron hasta inmediaciones de la vieja terminal, abordaron una trafic que hace el servicio de transporte de Pasajeros hacia La Quiaca, con las intenciones de abandonar el país, por el paso fronterizo de Villazón.
Al llegar a la localidad de Tres Cruces, se encontraron con un corte de ruta, lo que demoró el viaje. En ese momento, toda la policía de la provincia recibió el alerta del homicidio y de quienes serían los responsables, por lo que se montó un fuerte operativo para impedir que estas personas salieran del país.
Al ser identificados por personal de gendarmería y de la policía de la provincia, el grupo de colombianos fueron detenidos y puesto a disposición de la justicia. Luego se conoció que una mujer que también habría participado de los homicidios, se dio a la fuga, sin que hasta la fecha haya sido posible detenerla.
Los acusados serán juzgados como “couatores de homicidio doblemente calificado con el concurso premeditado de más de dos personas, ensañamiento en concurso real”, según lo dispuso el juzgado interviniento.