El escándalo del ISJ es la causa de corrupción más grande de la gestión de Fellner
La investigación en el Instituto de Seguros de Jujuy (ISJ) por una malversación de fondos por más de 237 millones avanza a pesar de los esfuerzos de su titular, Daniel palumbo, por esconder información que pueda servir como prueba a la causa que lleva adelante el Fiscal Alejandro Bossatti.
La Justicia dispuso ayer un allanamiento en la sede central de la obra social que contiene a los empleados públicos de Jujuy. Alertado por los extraños movimientos que mostraron las autoridades del directorio durante el fin de semana, el Fiscal de Investigación, Alejandro Bossatti, decidió concurrir en persona, acompañado por efectivos de la Brigada de Investigaciones de la Policía de la Provincia, para proteger los archivos que guarda la sede de calle Alvear. Esto ocurrió el pasado sábado.
Para sorpresa de los empleados de la obra social, luego de ser denunciados por maniobras ilícitas que involucrarían 237 millones de pesos, Daniel Palumbo se hizo presente en las oficinas de calle Alvear junto a su gerente administrativo Luis Ugarte, otro implicado en la causa, y un ingeniero en informática.
Allí existió una breve discusión entre Palumbo y Ugarte dentro de un área a la que, según señalan quienes conocen el funcionamiento de la institución, jamás concurren: el sector Sistemas y el sector de Finanzas.
Tras el intercambio, los funcionarios se retiraron con documentación en la mano. El hecho quedó registrado por las cámaras de seguridad del organismo e inquietó a Bossatti, quien dispuso el allanamiento del lugar, en la jornada de ayer.
En horas de la tarde, efectivos de la Brigada de Investigaciones secuestraron cuatro computadoras con archivos internos de la institución. ¿Habrá logrado Palumbo ocultar elementos probatorios de la causa por corrupción que lo salpica? Lo cierto es que la impunidad está provocando torpezas evidentes en el andar de los funcionarios provinciales.
El Instituto de Seguros de Jujuy es una de las cajas más importantes de la administración de Eduardo Fellner y retiene el 4% de los salarios a más de 85 mil empleados de la provincia, gasta millones cada mes en contratos y servicios. Al parecer, según lo que sospecha la oposición, los funcionarios del ISJ no soportaron la tentación de involucrarse en los negocios y violaron la ley.