La conclusión en cuestión es que los candidatos tradicionales tienen muy baja popularidad entre los jóvenes, un segmento que representa al 25% del Padrón Electoral. Además, el voto en blanco encabeza las preferencias, seguido por la fórmula de Javier Milei.
La desconexión del voto joven
A poco más de una semana de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en Argentina, una encuesta de la consultora Taquión ha puesto el foco en el voto joven y ha revelado una situación alarmante.
El sondeo, realizado entre 2.000 casos efectivos de jóvenes de 18 a 30 años, muestra que 3 de cada 10 no votarán a ningún candidato o están indecisos de cara al primer test electoral nacional del año. La intención de voto "indefinido" lidera con un 35,9%, mientras que un 20% de ellos no sabe a quién votará y un 15,9% votaría en blanco, anularía su voto o simplemente no acudiría a las urnas.
Este clima de desencanto con la política y los candidatos ha encontrado eco en la figura de Javier Milei y Victoria Villarruel, de La Libertad Avanza, quienes se posicionan en segundo lugar con un 32,6% de intención de voto entre los jóvenes.
Los partidos tradicionales no logran captar el interés de este segmento. Juntos por el Cambio, la principal fuerza opositora, obtiene el tercer lugar con un 12,8% de intención de voto, siendo Patricia Bullrich la preferida con un 7,1% y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en segundo lugar con un 5,7%.
El oficialismo, representado por Unión por la Patria, no muestra buenos resultados entre los jóvenes, a pesar de haber impulsado en su momento la participación del voto joven durante el kirchnerismo. Sergio Massa lidera las preferencias con un 9,7% de intención de voto dentro del espacio, mientras que Juan Grabois obtiene apenas un 2,8%.
Incluso la izquierda, históricamente apoyada por jóvenes ideologizados, no logra captar gran parte de las preferencias. El Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad obtiene un 3% de intención de voto, siendo Myriam Bregman la preferida con un 2,4% y Gabriel Solano con solo un 0,6%.
El estudio también reveló una división por género entre los potenciales votantes. Javier Milei y Guillermo Moreno son los dos precandidatos más apoyados por varones, con un 66,9% y 74,9% de intención de voto respectivamente. Por otro lado, Massa y Rodríguez Larreta obtienen un mayor equilibrio entre hombres y mujeres en sus seguidores.
La estrategia de algunos candidatos de acercarse a los jóvenes a través de redes sociales, como TikTok, no ha sido bien recibida. Un 34,1% de los jóvenes manifestó sentir vergüenza ante estas acciones, mientras que un 29% se mostró indiferente y un 9,9% expresó incertidumbre. Solo un 17,8% mostró aceptación en forma de interés, confianza y alegría.
La encuesta refleja una falta de identificación y descontento entre los jóvenes con los candidatos tradicionales y la política en general. El voto en blanco, la indefinición y el auge de figuras como Milei demuestran la necesidad de que los partidos y candidatos busquen conectar de manera más efectiva con este importante segmento del electorado. La participación activa y el diálogo con los jóvenes se presentan como una oportunidad para reconstruir el vínculo y fomentar la participación política de las nuevas generaciones. La clase política debe reflexionar sobre estas tendencias para fortalecer la democracia y asegurar un futuro más inclusivo y representativo para todos los ciudadanos.

