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Diseñan robots para el cuidado de los abuelos

Los robots invadieron el geriátrico Shin-tomi de Tokio, que utiliza 20 modelos diferentes para cuidar a sus residentes. El gobierno japonés espera que se vuelva un modelo para que la amplia experiencia en robótica del país ayude a lidiar con el envejecimiento acelerado de su población y con la disminución de su fuerza laboral.

Paro, la foca de peluche, emite un sonido de satisfacción cuando una anciana la acaricia. Pepper, un humanoide, agita sus brazos para liderar a un grupo de jubilados que hace ejercicio. Tree ayuda a un hombre con movilidad reducida a efectuar pasos temblorosos, mientras le dice con voz femenina: "izquierda, derecha, ¡muy bien!".

Permitir que los robots ayuden a cuidar a los mayores -un trabajo que muchos consideran que necesita tacto humano- puede parecer una idea estremecedora en Occidente. Pero muchos japoneses la ven como algo positivo, especialmente porque los medios de comunicación más populares describen a los artefactos como amistosos y serviciales.

"Estos robots son maravillosos", dice Kazuko Yamada, de 84 años, después de una sesión de ejercicios con Pepper, fabricado por la empresa SoftBank Robotics y que puede efectuar diálogos guionados. "Actualmente, mucha gente vive sola, y un robot puede ser un compañero de conversación para ellos. Les harán la vida más divertida."

Existen muchos obstáculos que podrían obstaculizar la rápida proliferación de robots destinados al cuidado de ancianos: costos altos, cuestiones de seguridad, dudas sobre su utilidad y dificultades para hacerlos funcionar. El gobierno japonés financió el desarrollo de robots para el cuidado de los mayores para suplir la falta proyectada para 2025 de 380.000 trabajadores especializados.

Para estimular la industria, el gobierno japonés utiliza una estrategia doble. Desde 2015, el METI promueve el desarrollo con 45 millones de dólares de subsidio.

La distribución de los robots está a cargo del ministerio de trabajo, que en el año que terminó en marzo último, gastó 50 millones de dólares para incorporarlos a 5.000 instalaciones de todo el país. No existen datos oficiales sobre cuántas de esas instalaciones que utilizan robots se dedican al tratamiento de la salud.

Los funcionarios del gobierno subrayan que los robots no reemplazarán a los enfermeros humanos. "Pueden asistir con fuerza, movilidad y monitoreo. No pueden reemplazar a los humanos, pero pueden ahorrar tiempo y trabajo", dice Yasuda, del METI. "Si los trabajadores tienen más tiempo, pueden hacer otras tareas".