"Hay lugares donde caen misiles sin parar", crudo relato de un argentino en Israel
El número de muertos en Israel por el ataque del grupo terrorista Hamas ascendió a más de 1.200 este miércoles, mientras que los heridos superaron los 2.900.
El ataque terrorista entró en su quinto día. La incursión de Hamas, que lanzó cientos de cohetes desde la Franja de Gaza hacia varias ciudades israelíes, desencadenó una respuesta militar de Israel, que ha bombardeado más de 270 objetivos.
Nicolas Rigol, un argentino que vive en Israel hace tres años y está casado con una israelí, contó en Radio 2 cómo viven estos días, atravesados por el miedo y el dolor provocado por un nuevo conflicto bélico en Medio Oriente.
"Vivo en una ciudad en el centro de Israel, a unos 15 km de Tel Aviv y a unos 45 km de la Franja de Gaza".
"El estado de shock es impresionante, estamos todos muy consternados, siguiendo las noticias, los testimonios, la gente que se salvó, que no se salvó, los mensajes de la gente que estaba atrapada, la gente conocida que murió allí".
"No se puede creer que se apagó la luz de un montón de vidas".
"Estamos muy shockeados, la vida de cierta manera continúa en medio de esto. Se empezó a generar una serie de acciones por parte de Israel para cambiar esta situación que nos llevó después de muchos años a lo que acaba de pasar".
Relató que por ahora se está generando un esquema similar al que se aplicó en tiempos de covid, con trabajo en remoto y muchas actividades que se redujeron al mínimo.
"Las clases se suspendieron en todo el país por el ataque de misiles, se está trabajando en casa, los servicios básicos si van a trabajar, es como en la época del coronavirus".
"La idea es que la gente esté lo más cerca de un lugar seguro posible".
"En las zonas aledañas a la Franja los civiles se están retirando, también se están evacuando algunas localidades en el norte, en la frontera con el Líbano. El resto del país sigue con mucho cuidado, lo más normal que se puede".
"En el lugar que estamos tenemos 1 min y medio desde que suena la alarma antimisiles para poder resguardarnos, es un muy buen tiempo. En otros lugares tienen 15 segundos y es muy difícil hacerlo".
"Nosotros no somos de los lugares que más alarmas recibimos. En la zona sur los misiles caen sin parar", expresó.
Nicolás sostuvo que tiene amigos que viven casi en el límite con la Franja de Gaza donde prácticamente entran y salen al refugio todo el tiempo.
"Ahí es casi muy difícil llevar una vida normal".
Desde la Cancillería Argentina se implementó un operativo de repatriación para Argentinos en Israel que ya cuenta con más de 1300 solicitudes.
En este contexto Nicolás Rigol confirmó que hay mucha demanda y que por ahora el se encuentra en una zona segura y hay gente que lo necesita más.
"Si esto se complica pediremos ayuda llegado el caso".