Qué dice el último parte médico de Milagro Sala
“Al momento del examen se encuentra lúcida, vigil, orientada en tiempo y espacio. Colaboradora pasiva. Niega consumo de cualquier tipo de medicación habitual y previa al episodio. Pensamiento de curso rítmico, fluido y lineal. Contenido coherente. Eutímica. Normobúlica. No se objetivan conductas auto/heteroagresivas ni signos de productividad psicótica”.
Este fragmento del parte médico firmado por las autoridades del hospital Pablo Soria describe el estado general en el que se encontraba Milagro Sala al ingresar al nosocomio, a las 16:20 del martes 31 de julio, por un cuadro “compatible con intoxicación medicamentosa”.
El diagnóstico, al que accedió Jujuy al momento, habla de “trastornos mentales y del comportamiento debido al consumo de sedantes o hipnóticos” y de una “intoxicación aguda”.
Según pudo averiguar nuestro medio, el resultado de los análisis arrojó un resultado positivo al consumo de Benzodiacepinas, un medicamento que se utiliza normalmente como ansiolítico o miorrelajante.
Luego de ser sometida a un examen integral, que incluyó estudios cardiológicos y neurológicos, los médicos concluyeron que el estado general de Milagro Sala era “normal”.
La dirigente fue atendida inicialmente por una ambulancia del SAME, en los minutos previos a ser trasladada a tribunales, donde debía asistir a un nueva audiencia por el juicio oral, en el que se la acusa de liderar una asociación ilícita que desvió fondos públicos. Se trata de la causa conocida como “Pibes Villeros”, por el nombre de una de las cooperativas que respondían a Sala y cuyos integrantes fueron filmados mientras se llevaban bolsos con dinero en efectivo de una sucursal del Banco Nación.
Luego de ser controlada por los médicos del Hospital de cabecera de la provincia, Sala quedó internada, en compañía de enfermeros y personal policial, “bajo control de la jefa de guardia” y con “conducta expectante”.