Un casino a metros de cinco cajeros automáticos
El nuevo local instalará más de 400 máquinas tragamonedas a metros de un banco, yendo en contra de las recomendaciones médicas para prevenir ludopatía; además se ubica a media cuadra de la escuela Belgrano, hecho que está prohibido por ordenanza municipal.
Una invitación a la ludopatía, instalan un mega casino al lado de cinco cajeros automáticos. La sombra del ex vicegobernador Guillermo Jenefes detrás de una actividad que enferma a la gente.
La sociedad jujeña observa incrédula como la avaricia de algunos empresarios se despliega sin límites en la Capital.
Pese a que la medicina actual reconoce a la ludopatía como una de las patologías mentales más peligrosas de esta época, con el mismo riesgo de arruinar la vida de personas que las drogas y el alcohol, en Jujuy la actividad de los casinos está a todas luces descontrolada.
El microcentro de San Salvador de Jujuy se ha convertido en un conglomerado de salas de juego, al mismo nivel que las ciudades más importantes del país.
Pero la instalación de un enorme local, con más de 400 máquinas tragamonedas al lado de la principal sucursal del banco Macro y con la puerta de entrada a escasos tres metros de cinco cajeros automáticos, parece directamente un exceso.
La administradora de este local sería la empresa Video Drome, la misma que regentea el juego de miles de “apostadores” en el lujoso Hotel Howard Johnson, cuyo reconocido propietario es el ex vicegobernador Guillermo Jenefes.
Dicen que el otrora poderoso dirigente político sería quien está detrás de la escandalosa instalación de la nueva sala de juegos.
Pese a que existe una anomia evidente en materia de regulación del juego, podría decirse que la apertura de este nuevo casino, en caso de que se concrete, está prohibida.
Tal afirmación se sostiene en la ordenanza municipal N° 395 del año 1981 que impide ubicar un local de juegos a menos de 300 metros de una institución educativa.
Sin embargo, ni siquiera eso tuvieron en cuenta los ambiciosos propietarios del casino, ya que además de los cinco cajeros automáticos que tendrán de vecinos, la histórica escuela Belgrano se encuentra a tan sólo media cuadra de las 400 máquinas tragamonedas que buscan instalar.
En otras palabras, los ludópatas podrán extraer con rapidez su dinero para regresar a la sala y los niños observarán a la salida de sus colegios la ventana a una enfermedad mental cada día.
Pero el juego permanece descontrolado en Jujuy desde años. La entidad responsable de regularlo es el banco de acción social. Durante la gestión Fellner los casinos gozaron de una suerte de zona liberada. Habrá que ver si la gestión que encabeza Gerardo Morales ajusta los vacíos legales que existen para esta actividad, de la misma forma que intentó avanzar en otras áreas, respondiendo con institucionalidad donde había libertinaje.
El actual ministro de trabajo, Jorge Cabana Fusz, reconocido dirigente gremial, denunció desde la asociación bancaria a la misma empresa que pretende poner en funcionamiento el polémico casino de la calle Alvear. Resta saber si hoy, siendo parte del gobierno provincial, sostendrá la denuncia o si le recomendará a quienes continúan con su gestión en el sindicato que lo hagan.
Lo cierto es que el juego de hacer representa un fabuloso negocio para empresarios a costa de pobres que, en su mayoría, sufren una patología mental. La sombra de un empresario y político como Guillermo Jenefes aparece detrás de intereses reñidos con la ética.
Y el casino de la Alvear, al lado del banco Macro, parece un exceso de quienes se acostumbraron a la impunidad.


