Vecinos autoconvocados denuncian corrupción policial
Ayer, vecinos autoconvocados de la Capital jujeña y de distintas localidades del interior de la provincia se reunieron con representantes del Gobierno provincial para plantear su preocupación por el tema de la creciente inseguridad en las calles y los hechos delictivos en los barrios.
Pero además, la oportunidad sirvió también para que los vecinos denuncien connivencia y supuestos hechos de corrupción policial.
En este sentido, Silvia Saavedra, vecina de Lozano, indicó a Jujuy al Momento que “nos hubiera gustado que el Coronel Guillermo Siri nos atienda porque ellos son los que hicieron el llamado para la audiencia. Llegamos vecinos de Perico, El Carmen, del barrio San Pedrito, de Villa Las Rosas, de Lozano y de Palpalá a los efectos de ser atendidos por el Secretario de seguridad. Nos dimos con la sorpresa de que nos atendió el doctor Zubieta, que es asesor de Siri porque él estaba en una reunión en Casa de Gobierno”.
“Agradecemos la predisposición del señor Zubieta porque nos ha escuchado por el lapso de tres horas por la problemática puntual de cada barrio y de cada ciudad y de cómo los ciudadanos somos los que tenemos que hacer las denuncias y decirles nosotros dónde son los robos, dónde están, qué pasa con las comisarías, por qué no toman las denuncias, cuando es una problemática que viene desde hace mucho tiempo”, sostuvo.
Además, la vecina indicó también que “hemos tocado temas particulares de problemáticas de distintos sectores, como el caso de Lozano, donde exigimos la creación de una comisaría por las cosas que hoy están sucediendo allí con el tema del avance de la droga”.
“Después, hemos entregado un petitorio que ya es general, donde nosotros tocamos profundamente el tema de la corrupción en lo que es la Policía de la Provincia de Jujuy, porque venimos de una sociedad con un descreimiento y una falta de confianza hacia los efectivos de la Policía, dado que han sido muy cuestionados, denunciados e incluso allanados el año pasado por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, con resultados positivos. Hoy tenemos oficiales que continúan en sus cargos que tienen esa ‘vieja escuela’ y que han estado involucrados en asesinatos que hoy están impunes y que hasta han sido archivados en el juzgado residual, como es el caso de Rodrigo Rizzotti y del chico López de Perico”.
Saavedra señaló que “hoy están habiendo nuevamente cosas extrañas con efectivos de la Policía, que al parecer se intentan tapar. A fines de marzo, hubo un agente que es chofer del Jefe de la Regional de Humahuaca que iba a alta velocidad en Abra Pampa en un auto de alta gama, chocó a una señora que hoy está internada en Hospital Pablo Soria, nadie se hace cargo de eso y más bien intentan taparlo. Si no hubiera sido por el control de Gendarmería en Tres Cruces, a este señor ni siquiera le hubieran preguntado qué pasó en Abra Pampa. Él negó todo, pero tenía los espejos donde rebotó la señora totalmente rotos. Hoy estamos ante una situación muy difícil que se intenta tapar, se intenta hacernos creer a los jujeños que se está trabajando con la seguridad y que tenemos una Justicia bárbara”.
“Consideramos a esta altura que tenemos que hacer algo en serio, hemos tenido policías detenidos porque se robaban lo robado, porque dejan evadir presos”, enfatizó.
Por su parte, Teresa Vilte, vecina de Humahuaca, hizo referencia a la problemática del alcoholismo y los boliches en la “ciudad histórica”, puntualizando que “yo toqué el tema de Humahuaca por el tema de los boliches bailables, son casas de familia que hacen de boliches y ahí tiene que ver la Policía en complicidad con la Municipalidad porque es el municipio el que habilita esos boliches sin tener las condiciones como corresponde, además hacen ruidos molestos, orinan en las puertas de los vecinos, no hay un control en el cierre de los boliches porque empiezan a funcionar a las 21 horas y terminan al mediodía, como ser el caso del boliche ‘Chacha Pub’. También hay otro boliche llamado ‘Nerak’ que pertenece al comisionado de Caspalá y que está ubicado en el barrio Santa Bárbara, que funciona con tres plantas: una donde venden bebidas alcohólicas, otra como pista de baile y otra que lo usan como trata de personas, donde los chicos tienen sexo porque dicen que hay camas en el tercer piso”.
“Los vecinos están muy molestos por todo eso y quieren seguridad, que la Policía controle y que se cierren esos boliches, sobre todo el de avenida San Martín del barrio sagrada Familia, que es una casa de familia y molesta a todos los vecinos”, concluyó.