Jujuy | INSEGURIDAD

Inseguridad y vandalismo en el cementerio de La Ovejería: denuncian robos en tumbas

Vecinos expresaron su profunda preocupación por la ola de delitos que azota a la necrópolis local. Destrozos en las sepulturas, robos sistemáticos de bronce y la falta de cierres perimetrales seguros favorecen el ingreso de personas ajenas en horarios nocturnos.

  • Inseguridad en La Ovejería: Denuncian vandalismo y robos sistemáticos en el cementerio local.
  • Hechos delictivos: Profanación de tumbas, robo de elementos de bronce y destrozos en sepulturas.
  • Causas principales: Falta de cierres perimetrales y escasa vigilancia favorecen el ingreso de delincuentes.

La situación de vulnerabilidad en la que se encuentra el cementerio de la localidad de La Ovejería generó la indignación de los vecinos que tienen allí a sus seres queridos descansando.

Con reclamos dirigidos hacia las autoridades competentes, los habitantes de la zona exigen mayor seguridad y medidas de protección efectivas frente al recurrentes hechos de vandalismo.

De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, los fines de semana son los momentos de mayor exposición del predio debido a la nula presencia de controles y la escasa vigilancia policial en esta zona productiva y alejada del ejido céntrico de Monterrico.

Perímetro abierto y ingreso sin restricciones

Uno de los principales factores que facilitan los delitos es la falta de infraestructura adecuada en el predio. Los laterales y costados del cementerio se encuentran totalmente abiertos y descubiertos, permitiendo que cualquier persona ingrese a pie sin ningún tipo de esfuerzo.

Por las noches, esta situación es aprovechada por malvivientes y grupos de personas ajenas al lugar para ingresar a consumir bebidas alcohólicas y sustancias estupefacientes, violentando el descanso de los difuntos ante la absoluta falta de resguardo.

Profanación de tumbas y robo de bronce

Los familiares denunciaron que ya no se pueden colocar elementos metálicos en las sepulturas, ya que todo objeto de bronce —como jarrones, jarras para arreglos florales, placas y crucifijos— es sistemáticamente sustraído.

A esto se suman daños materiales y destrozos en las propias estructuras de las tumbas, reflejando una total pérdida de respeto hacia el espacio sagrado.