Peligro, animales sueltos
La problemática de los animales sueltos no disminuye y además se transforma en una de las tantas manifestaciones de imprudencia y negligencia de los usuarios de las vías públicas.
De acuerdo a los datos proporcionados por el Observatorio Vial Provincial (sección RePAT), 2 o 3 personas fallecen por año en un siniestro vial donde uno de los intervinientes es un animal que se encontraba en la calzada.
Asimismo, es causante de un 3% de la totalidad de siniestros viales donde la colisión directa fue con un animal, este porcentaje se eleva mucho más cuando conductores alegan haber hecho una maniobra evasiva a causa de un animal, configurando otro tipo de colisión o vuelco a causa de ésta.
La presencia de caballos y vacas (en Valles y Yungas) y llamas, vicuñas y ovejas (en Quebrada y Puna) en la cinta asfáltica son un obstáculo que los conductores deben sortear a diario.
La urbanización de sectores que hasta hace poco eran rurales multiplica la presencia de mascotas en los caminos provinciales y nacionales, fundamentalmente por la falta de responsabilidad de sus dueños. La presencia de los mismos origina frenadas, maniobras bruscas y hasta siniestros, en las cada vez más congestionadas rutas jujeñas.
Desde la Secretaría de Seguridad Vial, se llamó a la concientización ya que son hechos evitables y como tales todos somos responsables, desde el acto de la tenencia responsable de animales hasta los controles necesarios.
En el último año en nuestra provincia solo se tuvo que lamentar una víctima fatal de esta etiología. Del total de siniestros viales, el 40% solo resulto con daños materiales y el 58% lesionado, representando la persona fallecida solo el 2% de los hechos.
El mayor porcentaje de los siniestros se produce en horario nocturno reflejando el 74% de los hechos, lo que implica el déficit de guarda de los mismos en estos horarios. Resaltando la falta de “tenencia responsable de animales”, se le aumenta el plus de la reducida visibilidad en los horarios nocturnos y la contante maleza crecida en las banquinas en estas épocas de constantes lluvias.
Haciendo un análisis siniestral se puede evidenciar la potencialidad de riesgo de estas circunstancias (animales en la vía-horario nocturno), ya que el 30% de los siniestros reflejan una colisión frontal, dejando de manifiesto el nulo tiempo de reacción ante la división del riesgo, el 42% realiza una maniobra evasiva no pudiendo evitar la colisión lateral, quedando solo el 28% representando a conductores que tuvieron un “tiempo de reacción suficiente para evitar la colisión pero no así un siniestro, sufriendo salidas de la vía, vuelcos y caídas en el caso de los motovehículos.
En toda situación de tráfico intervienen tres elementos; el conductor, el vehículo y la vía-su entorno.
El “Tiempo de reacción” es el tiempo que transcurre desde que el conductor ve un obstáculo hasta que reacciona, durante este tiempo se recorre una distancia. A mayor tiempo de reacción mayor será la distancia recorrida. Esta distancia también varía con la velocidad, a mayor velocidad mayor será la distancia de reacción.
Los estudios estadísticos refleja que los vehículos de más involucrados en los siniestros son aquellos que levantan mayor velocidad en nuestras rutas, esta etiología no es la excepción, representando los automóviles el 50% de los hechos, las camionetas el 24%, las motocicletas el 14% y entre colectivos, camión y otros el 12%.
Aunque parezca que la reacción ante un obstáculo o situación imprevista tenga que ser instantánea, el tiempo medio de reacción de un conductor es de aproximadamente 0,75 segundos, entre 0,5 y 1 segundo.
“Los animales sueltos” son un factor preponderante para la siniestralidad en nuestras rutas provinciales y nacionales que atraviesan las zonas rurales y agrícolas más potentes de Jujuy y en un menor grado en tejidos urbanos donde se denota la presencia de animales domésticos.