Para UNICEF, la mitad de los chicos del NOA vive en la pobreza
El noroeste es la región más empobrecida del país, en contraste con la Ciudad de Buenos Aires, donde la pobreza no alcanza el 10%, según un estudio del organismo de Naciones Unidas.
Casi la mitad de los niños de 0 a 17 años que viven en Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca, se encuentran en situación de pobreza.
La afirmación surge de un estudio realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en base a datos oficiales obtenidos en los años 2012 y 2015.
El trabajo fue publicado el pasado 5 de mayo, luego de un relevamiento realizado en todo el país, en base a datos y fuentes oficiales.
Del mismo surge que un tercio de la niñez en la Argentina se encuentra afectada por carencias y privaciones que los coloca en situación de pobreza.
Sin embargo, a la hora de desmenuzar el trabajo, se obtiene que las disparidades son evidentes en perjuicio para nuestra región.
Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, el área de mayor riqueza del país, la pobreza en la niñez alcanza un 8%, en las regiones del NOA y el NEA, los porcentajes se elevan a un 52 y un 45%. Es decir, casi la mitad de los chicos que viven en estas provincias sufre restricciones que limitan su desarrollo.
El estudio subraya que los niños y niñas que viven en la pobreza se ven privados de capacidades materiales, emocionales y espirituales, necesarias para desarrollarse y avanzar en la vida.
Su director, Sebastián Waisgrais, es especialista en monitoreo e inclusión del organismo de Naciones Unidas, y dialogó en exclusiva con Radio 2. Allí recomendó impulsar políticas públicas que incrementen la inversión en las zonas más empobrecidas del país. “Hay que invertir mucho más en estas provincias, que es donde están las mayores carencias”.
Lo novedoso del último informe elaborado por UNICEF, radica en que busca medir la pobreza no sólo por los ingresos que tiene un hogar, si no tomando en cuenta otros indicadores como el acceso a la información y las situaciones de violencia a la que se exponen los chicos.
A partir de allí surgen los siguientes datos: la mitad de los chicos no termina el secundario, un 30% de los chicos no tiene acceso a internet, el 50% de los chicos viven en entornos donde hay violencia física o verbal. “Para nosotros vivir en un entorno así va a implicar restricciones a futuro, la conjunción de todos estos factores son los que determinan la pobreza”, explica Waisgrais.
La educación de los padres es otro factor fundamental. De acuerdo al informe, un chico cuyo padre no terminó la educación primaria tiene 22 veces más probabilidad de estar en situaciones de pobreza que uno que tiene padres con estudios universitarios.
El tipo de trabajo de los jefes de hogar también es determinante. “Cuando los padres tienen un trabajo no decente, el chico tiene tres veces más probabilidades de ser pobre”, afirma el miembro de UNICEF.
Antes de la publicación del informe, que se denomina “Bienestar y Pobreza en niñas, niños y adolescentes de Argentina”, quienes trabajaron en él hicieron una presentación ante 200 autoridades del gobierno nacional para informarlos sobre sus resultados.
“Entendemos que el monopolio de las estadísticas tiene que ser público y parte de la rutina de un sistema nacional, porque es el único que tiene capacidad”, aclaró Waisgrais.
La misma tarea planean realizarla hacia los funcionarios de las distintas provincias, en virtud de los resultados que el informe arroja.

