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La enferma sociedad contra los niños

Mientras que Jujuy permanece profundamente dolida por la muerte de Alexis Mamaní, en el resto del país las muertes infantiles y los abusos sexuales contra menores no paran de salir a la luz. Crónica de una Argentina que desprotege a los más vulnerables.

Con una breve búsqueda online o haciendo zapping por los canales de noticias, cualquier persona se estremecería al contabilizar la cantidad de hechos donde los derechos del niño o su integridad física son violados.

Las noticias se suceden en cualquier ámbito y cualquier destino de nuestro país. No hay género ni edad que se encuentre exenta de la patología más perversa, la del abusador infantil.

Los protocolos de prevención son constantemente vulnerados y Alexis Mamaní es el gran emblema de la desidia del gran conjunto decorativo de secretarías y defensorías. La tardía reforma del código penal, cuenta pendiente de múltiples gobiernos, termina brindando un marco de tranquilidad para los morbosos, en vez de un castigo ejemplificador.

Así  de impune ha sido el accionar del jugador de las inferiores del Club Atlético Independiente, cual proxeneta, prostituyendo a sus pares de las categorías infantiles en un departamento. Prostitución y pedofilia son las imputaciones. Por ahora 4 adultos están involucrados en los encuentros facilitados por el deportista y un juez de línea a cambio de dinero.

Hoy se conoció que al menos 9 denuncias fueron registradas contra el urólogo de La Plata. La primera data de 2016 y recién ahora con el escándalo mediático fueron sumándose nuevos testimonios. Entre las víctimas del médico Colaci, imputado por abuso sexual, se encuentra un adolescente de 15 años, quien fuere manoseado y ultrajado durante su consulta.

Ayer se conocía un caso similar al de Alexis en la zona sudoeste de la provincia de Buenos Aires. En la localidad de Punta Alta, una niña de tan solo 2 años ingresaba de urgencia en el Hospital municipal sin conocimiento, con hipotermia. Más tarde se daría a conocer que tenía lesiones en piernas, brazos y aplastamiento del duodeno.

Tras dos intervenciones quirúrgicas e inducida en coma farmacológico, la pequeña lucha por su vida. Señalado como el culpable absoluto, el concubino de la madre de la beba está acusado de violar y provocar lesiones gravísimas mientras se encontraba al cuidado de los 3 hijos de la mujer que se encontraba trabajando.

En Córdoba un norteamericano de 31 años fue condenado por grooming, tras acosar y solicitar fotos sin ropa a dos chicas de 13 años. Bryan Popin se declaró culpable en el juicio ante la evidencia contundente de los chats con las adolescentes, e incluso se develó que ya poseía una condena en 2011 y una denuncia en 2015 en su país de origen. Increíblemente y a pesar de la reincidencia solo le dieron 3 años de prisión.

Otro caso de impunidad extrema ocurre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la hija de Natalia Aldrey (hoy con 4 años) confesó el año pasado haber sido abusada por su padre. A pesar de que las investigaciones, incluyendo cámara Gesell demostraron el abuso, el culpable quien trabaja como docente en dos colegios secundarios, fue sobreseído en febrero por el juez Guillermo Carvajal. Lo único que pudieron obtener es una orden perimetral, por lo que hace una semana, Aldrey junto con el apoyo de grupos humanitarios apelaron el fallo.

En Florencio Varela al sur del Gran Buenos Aires, una maestra de danza de 43 años fue denunciada tras descubrirse los chats que mantenía con un alumno de 15 años. La madre del joven detecto cambios repentinos en su ánimo y tras revisar su celular encontró imágenes de la profesora desnuda. Lo llamativo del caso es que ambas familias tenían una relación de mucha cercanía y al menos 5 personas del estudio de danza habrían ocultado el abuso.

Dentro de esta revisión varios casos quedarán afuera, solo se ha evaluado los resultados de los últimos 7 días. Es llamativa la cantidad de denuncias y es aún más doloroso el reflexionar sobre los cientos de casos que son silenciados, por miedo o connivencia entre los cómplices.